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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Teófanes

Eterna

Días y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde cantas

Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo

Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde lloras

Porque yo sé que estás llorando

Me basta con mirarme en un espejo

Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto

Y de mendigo oscuro

Lo haces rey coronado por tu mano.

Wilfredo

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Benigno

Eterna

Cada rosa es un verso en el lenguaje del amor,

Un mensaje oculto que se desvela con fervor.

Rosas naranjas hablan de pasión y entusiasmo,

Mientras las azules cuentan sueños en un abrazo.

El blanco dice "soy tuyo", sincero y profundo,

Y el amarillo proclama amistad en todo segundo.

Un ramo de rosas, un poema en sí mismo,

Un diálogo silente de sentimientos compartidos.

Bárbara

Eterna

Las rosas reflejan el abanico de emociones,

Sus colores narran nuestras vivas pasiones.

Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,

Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.

Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,

Mientras las rojas arden con amor y juventud.

Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,

Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.

Baldomero

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Columbano

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Emilia

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Lucrecia

Eterna

Rosa de mi jardín, amada tan querida

Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida

Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos

Haciéndome sentir en pleno paraíso

Exhalación de aromas que embriagas mis sensos

Llenándome de anhelos y nuevos deseos

Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado

Flor de mi existencia, a mi ser atado

Lucrecia

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Nuria

Eterna

La doncella adorada es la flor más deseada

Resplandece con gracia sublime y agraciada

Sus labios sensuales son purpúreos pétalos

Exhalando aromas a exquisitos regalos

Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa

Que se mece al viento haciéndose más hermosa

Su talle gentil estría cimbreante

Petalo de diosa que hipnotiza al amante

Aarón

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Rita

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Alejandra

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Clotilde

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Abel

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Nicanor

Eterna

Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,

Cultivan vínculos que en el corazón suceden.

Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,

Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.

En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,

Representando momentos que en el tiempo perduran.

Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,

Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.

Ángela

Eterna

Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,

Cultivan vínculos que en el corazón suceden.

Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,

Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.

En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,

Representando momentos que en el tiempo perduran.

Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,

Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.

Ismael

Eterna

Las rosas reflejan el abanico de emociones,

Sus colores narran nuestras vivas pasiones.

Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,

Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.

Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,

Mientras las rojas arden con amor y juventud.

Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,

Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.

Rosalia

Eterna

Con el alma llena de olores primaverales

Recibo a la estación de goces naturales

Los pétalos de rosas alfombran las callejas

Soltando fragancias deliciosas a la oreja

Es llegado el tiempo de celebraciones

De gratos placeres y nuevos albores

Todo es movimiento, júbilo y revoloteo

Naturaleza remoza su divino recreo

Bernardo

Eterna

Rosa del huerto más bello y encantado

Eres la mujer que embelesa a mi ser adorado

Tus pétalos sensuales y finos atributos

Me tienen todo el día loco y disruptos

Quisiera recoger tu rosa y tenerla siempre

En ramos de mis brazos sin que nunca se quiebren

Para poder gozar de tu hermosura extrema

Y de tu dulce fragancia que mi carne quema

Marciano

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Aniano

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Juana

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Jacinto

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Valentín

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Bartolomé

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Felipe

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Aureliano

Eterna

Amada mía, rosa sin igual

Embriagas mis sentidos, aroma celestial

Tus pétalos sedosos acarician mi ser

Haciéndome renacer cada amanecer

Contigo a mi lado, mi vida es primavera

Eterno renuevo de dicha duradera

En tus brazos encuentro paz y calma

Eres mi musa eterna que inspira mi alma

María

Eterna

Rosa de primavera, anunciadora de la vida

Llegas después del frío del invierno aterida

Tus coloridos pétalos esmaltan los campos

Convirtiendo los prados en floridos rampos

Eres la alegría que nos trae el nuevo día

La energía que cura la invernal agonía

Celebramos tu llegada con cantos y fiestas

Porque primavera rosa, felicidad nos prestas

Adalberto

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.