Volver a EnviaUnaRosa

Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Narciso

Eterna

Mi amada cual rosa de ensueño

Hechiza mis sentidos con su grácil diseño

Pétalos sensuales me llevan al éxtasis

Mientras se estremece delicada en mis brazos

Verdad suprema de amores trascendentes

Que nos mantiene unidos y felices amantes

Celebrando la vida con febril alegría

Loando de este amor su esencia bravía

Porfirio

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Lorenzo

Eterna

Días y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde cantas

Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo

Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde lloras

Porque yo sé que estás llorando

Me basta con mirarme en un espejo

Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto

Y de mendigo oscuro

Lo haces rey coronado por tu mano.

Claudio

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Rebeca

Eterna

La doncella adorada es la flor más deseada

Resplandece con gracia sublime y agraciada

Sus labios sensuales son purpúreos pétalos

Exhalando aromas a exquisitos regalos

Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa

Que se mece al viento haciéndose más hermosa

Su talle gentil estría cimbreante

Petalo de diosa que hipnotiza al amante

Nicomedes

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Aurelia

Eterna

Primavera florida, cantora eterna

Convocas a la vida que resurge reina

Pétalos multicolores esmaltan los prados

Los árboles relucen con sus verdes bríos

La lluvia lava el aire con su copioso aljófar

Limpiando las almas que en su savia se bañan

Mientras se elevan a lo alto los blancos algodones

Entonando cánticos de amor y redenciones

Ramón

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Trinidad

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Atanasio

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Trinidad

Eterna

Como rosas en un prado, la amistad florece,

Sus raíces profundas en el alma permanecen.

Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,

Un regalo precioso que la vida nos da.

Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,

La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.

Los momentos compartidos son pétalos de alegría,

En el jardín de la amistad, florecen día tras día.

Esther

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Virginia

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Carmelo

Eterna

Poemas

En un jardín de ensueño, donde reinan las rosas,

Sus pétalos carmesí se abren como losas,

Guardando en su interior los secretos del amor,

Historias de pasión, deseo y ardor.

Allí, bajo la luz del sol primaveral,

Nuestras almas se funden en un vínculo terrenal.

Tus labios son pétalos que anhelo besar,

Y en tus brazos encuentro un dulce hogar.

Rosas y amores, una simbiosis perfecta,

Donde la belleza y la ternura se conectan.

Cada rosa es un símbolo de nuestra unión,

Cada pétalo, un latido de nuestro corazón.

Hilarión

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Aristides

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Columbano

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Iván

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Joel

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Facundo

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Felomón Quispe

Te amo mucho mi amor

Mitzi

You are my calm in the middle of the noise,
the safe embrace where I always want to stay,
the most beautiful place I have ever known
and the only home where my heart wants to lay.
Thank you for being my refuge and my guide,
for every single smile you bring to my face;
you are my anchor through the changing tide
and the beautiful story I always want to embrace.

Faustino

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Felipe

Eterna

La amistad son esas rosas que crecen

A nuestro lado y nunca fenecen

Pétalos de fe, inquebrantables

Haciendo los duros trances más llevaderos

Rosas de noble fragancia, siempre fieles

Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles

Hermanas de la vida, incondicionales

Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal

mi bonita

Feliz aniversario, mi amor. Hoy celebramos otro mes juntos, lleno de amor, risas y momentos preciosos. Gracias por ser mi compañera de aventuras y por hacer cada día especial. ¡Te amo más de lo que las palabras pueden expresar!

Timoteo

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Aurora

Eterna

Amigos cual rosas de noble fragancia

Juntos desde la infancia en fiel rezagancia

Pétalos inquebrantables, firmes compañeros

Enfrentando las penas y los duros senderos

Hemos reído y llorado a la par

Mas nuestra amistad nadie puede mutar

Como rosas silvestres, libres y salvajes

Creciendo y creciendo en perpetuos viajes

Tobías

Eterna

Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,

pero tú eres la única estrella para mi,

y el único sueño que quiero alcanzar.

Siro

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Aránzazu

Eterna

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,

Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;

No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,

Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado

Las auras matinales cubrieron de rocío;

Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado

El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,

Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,

Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,

Sonora con el ritmo de tus últimos besos.