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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Ramón

Eterna

Amistad sincera, rosas fraternales

Brotan a nuestro lado fieles y leales

Pétalos queridos de honesta semilla

Brillando en las tinieblas como luz de fe

Gonzalo

Eterna

Arde en tus ojos un misterio, virgen

esquiva y compañera.

No sé si es odio o es amor la lumbre

inagotable de tu aliaba negra.

Conmigo irás mientras proyecte sombra

mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.

¿Eres la sed o el agua en mi camino?

Dime, virgen esquiva y compañera.

Teresa

Eterna

Amistad sincera, rosas fraternales

Brotan a nuestro lado fieles y leales

Pétalos queridos de honesta semilla

Brillando en las tinieblas como luz de fe

Rigoberto

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Teófanes

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Guzmán

Eterna

Amistad sincera, rosas fraternales

Brotan a nuestro lado fieles y leales

Pétalos queridos de honesta semilla

Brillando en las tinieblas como luz de fe

Joaquín

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Toribio

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Míriam

Eterna

Poemas

En un jardín de ensueño, donde reinan las rosas,

Sus pétalos carmesí se abren como losas,

Guardando en su interior los secretos del amor,

Historias de pasión, deseo y ardor.

Allí, bajo la luz del sol primaveral,

Nuestras almas se funden en un vínculo terrenal.

Tus labios son pétalos que anhelo besar,

Y en tus brazos encuentro un dulce hogar.

Rosas y amores, una simbiosis perfecta,

Donde la belleza y la ternura se conectan.

Cada rosa es un símbolo de nuestra unión,

Cada pétalo, un latido de nuestro corazón.

Dario

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Vicente

Eterna

Rosas rojas pasión, ardor desbordante

Lujuria y deseo van juntas andantes

Pétalos carmesíes cubren la cama

Mientras en el lecho arde la llama

Juguetones amantes, en ardiente danza

Celebrando la vida, sin cortapisas ni tardanza

Amores fogosos, sin fin ni tregua

Hasta que la muerte los entregue a la tierra

Cándida

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Ariadna

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Ananías

Eterna

Amigas como rosas, hermosas y leales,

Juntas afrontamos los momentos más cruciales.

Nuestros lazos, más fuertes que el acero,

Resisten tormentas y superan el sendero.

Cuando el mundo parece oscuro y hostil,

Vuestras sonrisas son mi faro gentil.

Rosas y amigas, un tesoro invaluable,

Haciendo de la vida un camino transitable.

Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,

Juntas construimos un sólido anhelo.

Amigas eternas, rosas imperecederas,

Compañeras fieles en las buenas y en las veras.

Albina

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Tadeo

Eterna

Amigos cual rosas de noble fragancia

Juntos desde la infancia en fiel rezagancia

Pétalos inquebrantables, firmes compañeros

Enfrentando las penas y los duros senderos

Hemos reído y llorado a la par

Mas nuestra amistad nadie puede mutar

Como rosas silvestres, libres y salvajes

Creciendo y creciendo en perpetuos viajes

Patricio

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Arnaldo

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Sandra

Eterna

Cada rosa es un verso en el lenguaje del amor,

Un mensaje oculto que se desvela con fervor.

Rosas naranjas hablan de pasión y entusiasmo,

Mientras las azules cuentan sueños en un abrazo.

El blanco dice "soy tuyo", sincero y profundo,

Y el amarillo proclama amistad en todo segundo.

Un ramo de rosas, un poema en sí mismo,

Un diálogo silente de sentimientos compartidos.

Isabel

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Mama

Una rosa para otra rosa

Jhenni

Una rosa para otra rosa

Valeria Nuñez

Hola cómo tas para alegrarte el día una rosa para otra rosa

Arcadio

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Leonor

Eterna

Arde en tus ojos un misterio, virgen

esquiva y compañera.

No sé si es odio o es amor la lumbre

inagotable de tu aliaba negra.

Conmigo irás mientras proyecte sombra

mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.

¿Eres la sed o el agua en mi camino?

Dime, virgen esquiva y compañera.

Marta

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Honorato

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Aniano

Eterna

Los sonidos que salen de tu boca,

son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,

pero a la vez transmiten una gran calma.

Yo no dejo de soñar contigo,

con ella, con tu lengua, con tus palabras…

me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,

por eso siempre estaré a tu abrigo.

Casio

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Facundo

Eterna

Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,

pero tú eres la única estrella para mi,

y el único sueño que quiero alcanzar.