Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Amigos, confidentes, rosas entrañables
Hacen de esta existencia momentos gozables
Pétalos sinceros, enaltecen los días
Con sus sabios consejos y empacadas alegrías
Abren la vereda para hallar la dicha plena
Amparando con su amor que nada enturbia
Abrigándonos cuando el desaliento abruma
Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma
Por tus ojos verdes yo me perdería,
sirena de aquellas que Ulises, sagaz,
amaba y temía.
Por tus ojos verdes yo me perdería.
Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,
brillar suele, a veces, la melancolía;
por tus ojos verdes tan llenos de paz,
misteriosos como la esperanza mía;
por tus ojos verdes, conjuro eficaz,
yo me salvaría.
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!…
Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota… Y tú quisieras tuya
la llave del misterio…
Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!
Rosa del huerto más bello y encantado
Eres la mujer que embelesa a mi ser adorado
Tus pétalos sensuales y finos atributos
Me tienen todo el día loco y disruptos
Quisiera recoger tu rosa y tenerla siempre
En ramos de mis brazos sin que nunca se quiebren
Para poder gozar de tu hermosura extrema
Y de tu dulce fragancia que mi carne quema
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
Los sonidos que salen de tu boca,
son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,
pero a la vez transmiten una gran calma.
Yo no dejo de soñar contigo,
con ella, con tu lengua, con tus palabras…
me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,
por eso siempre estaré a tu abrigo.
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
La amistad verdadera es manantial
Donde beben las rosas para nunca marchitar
Pétalos de afecto perenne y constante
Sostén que nos da aliento y vigor remante
Los amigos son muros que nos mantienen en pie
A pesar de las penas y las duras borrascas que
Reptan cautelosas para hacernos caer
Mas no logran doblegar la amistad ni su ser
Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,
pero tú eres la única estrella para mi,
y el único sueño que quiero alcanzar.
Yo canto lo que tú amabas, vida mía,
por si te acercas y escuchas, vida mía,
por si te acuerdas del mundo que viviste,
al atardecer yo canto, sombra mía.
Yo no quiero enmudecer, vida mía.
¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?
¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?
Soy la misma que fue tuya, vida mía.
Ni lenta ni trascordada ni perdida.
Acude al anochecer, vida mía;
ven recordando un canto, vida mía,
si la canción reconoces de aprendida
y si mi nombre recuerdas todavía.
Te espero sin plazo ni tiempo.
No temas noche, neblina ni aguacero.
Acude con sendero o sin sendero.
Llámame a donde tú eres, alma mía,
y marcha recto hacia mí, compañero.
Rosa de primavera, anunciadora de la vida
Llegas después del frío del invierno aterida
Tus coloridos pétalos esmaltan los campos
Convirtiendo los prados en floridos rampos
Eres la alegría que nos trae el nuevo día
La energía que cura la invernal agonía
Celebramos tu llegada con cantos y fiestas
Porque primavera rosa, felicidad nos prestas
Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!…
Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota… Y tú quisieras tuya
la llave del misterio…
Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!
Te quiero mucho mi enanita, un pequeño detallito por guapa
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
y pienso en ti.
Buenas noches, como iba a olvidar el día de tu cumple , ojalá en este día te la hayas pasado de maravilla, y que tu vida sea muchísimo mejor por cada año ........ felicidades bonita 💗 felices 17 años, nunca dejes de sonreír 💞
Las rosas reflejan el abanico de emociones,
Sus colores narran nuestras vivas pasiones.
Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,
Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.
Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,
Mientras las rojas arden con amor y juventud.
Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,
Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.
La amistad son esas rosas que crecen
A nuestro lado y nunca fenecen
Pétalos de fe, inquebrantables
Haciendo los duros trances más llevaderos
Rosas de noble fragancia, siempre fieles
Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles
Hermanas de la vida, incondicionales
Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal
En este día especial, quiero desearte un feliz cumpleaños lleno de amor, risas y momentos inolvidables. Que cada vela que soples hoy te traiga un deseo hecho realidad. ¡Que tengas un día maravilloso!.
Rosas rojas pasión, ardor desbordante
Lujuria y deseo van juntas andantes
Pétalos carmesíes cubren la cama
Mientras en el lecho arde la llama
Juguetones amantes, en ardiente danza
Celebrando la vida, sin cortapisas ni tardanza
Amores fogosos, sin fin ni tregua
Hasta que la muerte los entregue a la tierra
Amigas como rosas, hermosas y leales,
Juntas afrontamos los momentos más cruciales.
Nuestros lazos, más fuertes que el acero,
Resisten tormentas y superan el sendero.
Cuando el mundo parece oscuro y hostil,
Vuestras sonrisas son mi faro gentil.
Rosas y amigas, un tesoro invaluable,
Haciendo de la vida un camino transitable.
Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,
Juntas construimos un sólido anhelo.
Amigas eternas, rosas imperecederas,
Compañeras fieles en las buenas y en las veras.
Rosas de primavera, frescas y joviales,
Anuncian la llegada de días celestiales.
Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,
Traen consigo la dicha y la felicidad.
El jardín se viste de colores vibrantes,
Rosas danzantes, pétalos celebrantes.
La naturaleza despierta de su letargo invernal,
Regalándonos un espectáculo sin igual.
Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,
Invitan a nuestras almas a una nueva danza.
Rosas primaverales, mensajeras del amor,
Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
Los amigos son rosas en perpetua flor
Dando valiosos frutos de sabio consejo
Pétalos de afecto y calidez sin par
Permitiendo avanzar en la vida sin cesar
Soportan con nosotros las crueles cadeínas
Y las convertimos en flores y no espinas
Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo
Para seguir la marcha sin caer al fango
Levanté la vista hacia el sol y olvidé las tempestades. Me deslumbró la belleza de las rosas y no me fijé en las espinas.
En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,
Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.
Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,
Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.
Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,
Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.
Cada rosa es un verso de un poema silente,
Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.
Levanté la vista hacia el sol y olvidé las tempestades. Me deslumbró la belleza de las rosas y no me fijé en las espinas.