Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!…
Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota… Y tú quisieras tuya
la llave del misterio…
Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!
Amigas como rosas, bellas y leales
Compañeras fieles en trances cruciales
Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas
Lienzos en blancos donde pintar las risas
Cuando la vida reta con tormentas y vientos
Nuestros lazos se tensán mas no se rompen
Rosas inmortales, danzando juntas
Sorteando obstáculos, llegando a launta
En la noche de pasión, rosas encendidas
Cubren nuestros cuerpos en danza ardida
Pétalos carmesíes bebiendo los sudores
Mientras nos amamos con locuras y ardores
El lecho es un jardín donde las rosas son
Nuestros torsos desnudos en febril unión
Hacemos el amor hasta que la aurora
Nos anuncia la llegada de nueva hora
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
y pienso en ti.
Amigos, confidentes, rosas entrañables
Hacen de esta existencia momentos gozables
Pétalos sinceros, enaltecen los días
Con sus sabios consejos y empacadas alegrías
Abren la vereda para hallar la dicha plena
Amparando con su amor que nada enturbia
Abrigándonos cuando el desaliento abruma
Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
La amistad son esas rosas que crecen
A nuestro lado y nunca fenecen
Pétalos de fe, inquebrantables
Haciendo los duros trances más llevaderos
Rosas de noble fragancia, siempre fieles
Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles
Hermanas de la vida, incondicionales
Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal
Las rosas reflejan el abanico de emociones,
Sus colores narran nuestras vivas pasiones.
Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,
Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.
Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,
Mientras las rojas arden con amor y juventud.
Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,
Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Primavera gentil, anunciadora
De esas rosas hermosas nacidas cada aurora
Colores y fragancias inundan el ambiente
Con su festejo de vida, genuino y ferviente
Luego del letargo invernal gríseo e insípido
La naturaleza estalla en gozo límpido
Todo es alegría, canto y movimiento
El renacer de la vida es su más fiel aliento
Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.
Amada mía, rosa sin igual
Embriagas mis sentidos, aroma celestial
Tus pétalos sedosos acarician mi ser
Haciéndome renacer cada amanecer
Contigo a mi lado, mi vida es primavera
Eterno renuevo de dicha duradera
En tus brazos encuentro paz y calma
Eres mi musa eterna que inspira mi alma
Amistad sincera, rosas fraternales
Brotan a nuestro lado fieles y leales
Pétalos queridos de honesta semilla
Brillando en las tinieblas como luz de fe
Rosa de mi jardín, amada tan querida
Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida
Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos
Haciéndome sentir en pleno paraíso
Exhalación de aromas que embriagas mis sensos
Llenándome de anhelos y nuevos deseos
Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado
Flor de mi existencia, a mi ser atado
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
Los sonidos que salen de tu boca,
son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,
pero a la vez transmiten una gran calma.
Yo no dejo de soñar contigo,
con ella, con tu lengua, con tus palabras…
me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,
por eso siempre estaré a tu abrigo.
Primavera de amores, estación florida
Donde brotan las rosas al calor de la vida
Pétalos bermejos de pasión libertada
Consumiendo amantes en ardiente danza
Natura engalana con aromas y olores
La llegada de tiempos nuevos y en flor
Adornando los campos con capullos bermejos
Para celebrar gozosa el amor y su cortejo
kkkkkk
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
Levanté la vista hacia el sol y olvidé las tempestades. Me deslumbró la belleza de las rosas y no me fijé en las espinas.
¡Feliz cumpleaños! Que este nuevo año de tu vida esté lleno de alegría, amor y nuevas aventuras. Que cada momento te traiga felicidad y que todos tus sueños se hagan realidad. ¡Disfruta de tu día al máximo!
Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,
Cultivan vínculos que en el corazón suceden.
Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,
Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.
En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,
Representando momentos que en el tiempo perduran.
Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,
Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
La amistad es un vínculo emocional
Donde nos apoyamos para no caer en el fragor
Pétalos de comprensión y sostenimiento
Fuerza poderosa que es nuestro valimiento
Los amigos están siempre ahí en las buenas
En momentos plácidos o terribles melenas
Para comprender, consolar y guiar los pasos
En medio a borrascas o grandes rabazos
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.