Rosa de primavera, anunciadora de la vida
Llegas después del frío del invierno aterida
Tus coloridos pétalos esmaltan los campos
Convirtiendo los prados en floridos rampos
Eres la alegría que nos trae el nuevo día
La energía que cura la invernal agonía
Celebramos tu llegada con cantos y fiestas
Porque primavera rosa, felicidad nos prestas
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Amigos cual rosas de noble fragancia
Juntos desde la infancia en fiel rezagancia
Pétalos inquebrantables, firmes compañeros
Enfrentando las penas y los duros senderos
Hemos reído y llorado a la par
Mas nuestra amistad nadie puede mutar
Como rosas silvestres, libres y salvajes
Creciendo y creciendo en perpetuos viajes
Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,
Cultivan vínculos que en el corazón suceden.
Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,
Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.
En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,
Representando momentos que en el tiempo perduran.
Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,
Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.
Si verte fuera la muerte,
y no verte fuera la vida,
prefiero la muerte antes, de perderte.
Como amiga te conocí,
como amiga te hable,
discúlpame que te lo diga,
pero de ti me enamoré.
Amores encuentras,
como piedras en el río,
pero nunca encontrarás,
un corazón como el mío.
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Primavera gentil, anunciadora
De esas rosas hermosas nacidas cada aurora
Colores y fragancias inundan el ambiente
Con su festejo de vida, genuino y ferviente
Luego del letargo invernal gríseo e insípido
La naturaleza estalla en gozo límpido
Todo es alegría, canto y movimiento
El renacer de la vida es su más fiel aliento
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
Quiero expresar mi más sincero agradecimiento por tú generosidad y apoyo que han hecho una diferencia significativa en mi vida, y nunca podré agradecerte lo suficiente. ¡Gracias de corazón!
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Con el alma llena de olores primaverales
Recibo a la estación de goces naturales
Los pétalos de rosas alfombran las callejas
Soltando fragancias deliciosas a la oreja
Es llegado el tiempo de celebraciones
De gratos placeres y nuevos albores
Todo es movimiento, júbilo y revoloteo
Naturaleza remoza su divino recreo
Rosa primaveral, dulce mensajera
Anunciando la vida, nueva año en primavera
Pétalos de colores cubren los campos
Llenando de aromas delicados los rampos
Capullos desbordantes de joven lozanía
Abriéndose al sol en danza de alegría
Naturaleza en éxtasis después del invierno
Reverdecer la vida es su empeño eterno
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Yo canto lo que tú amabas, vida mía,
por si te acercas y escuchas, vida mía,
por si te acuerdas del mundo que viviste,
al atardecer yo canto, sombra mía.
Yo no quiero enmudecer, vida mía.
¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?
¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?
Soy la misma que fue tuya, vida mía.
Ni lenta ni trascordada ni perdida.
Acude al anochecer, vida mía;
ven recordando un canto, vida mía,
si la canción reconoces de aprendida
y si mi nombre recuerdas todavía.
Te espero sin plazo ni tiempo.
No temas noche, neblina ni aguacero.
Acude con sendero o sin sendero.
Llámame a donde tú eres, alma mía,
y marcha recto hacia mí, compañero.
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
Rosas de pasión, ardientes y osadas,
En noches de amor, nuestras almas enlazadas.
Pétalos carmesí que acarician la piel,
Embriagando los sentidos con su aroma de miel.
Tus besos son néctar que anhelo saborear,
Tus caricias, pétalos que mi piel desea marcar.
Amantes como rosas, entregados al deseo,
Fundiéndonos en uno, en un eterno recreo.
Pétalos de lujuria, pétalos de ardor,
Envuelven nuestros cuerpos en un torbellino de amor.
Rosas de pasión, eternas y sublimes,
Haciendo de nuestro amor un vínculo indesumible.
Rosas de primavera, frescas y joviales,
Anuncian la llegada de días celestiales.
Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,
Traen consigo la dicha y la felicidad.
El jardín se viste de colores vibrantes,
Rosas danzantes, pétalos celebrantes.
La naturaleza despierta de su letargo invernal,
Regalándonos un espectáculo sin igual.
Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,
Invitan a nuestras almas a una nueva danza.
Rosas primaverales, mensajeras del amor,
Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.
Amigas del alma, rosas sinpar
Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar
Pétalos de apoyo cuando el dolor llama
Alivio que el corazón reclama
Juntas afrontamos la tempestad
Resguardadas en el manto de la hermandad
Lazos eternos, amistades inquebrantables
Haciendo del camino rutas llevaderas
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.
En la noche de pasión, rosas encendidas
Cubren nuestros cuerpos en danza ardida
Pétalos carmesíes bebiendo los sudores
Mientras nos amamos con locuras y ardores
El lecho es un jardín donde las rosas son
Nuestros torsos desnudos en febril unión
Hacemos el amor hasta que la aurora
Nos anuncia la llegada de nueva hora
gakams
Mi more espero que te mejores no estas solita en tu enfermedad t amo con todo mi cora 💕 y eres una garan persona y amiga
Para mi monita bella la mujer de mis ojos y mi bebe consentida, para mi pecosa y la mujer q va a ser la mama de mis hijos
Rosa