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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Leoncio

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Gregorio

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Rufo

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Venancio

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Matilde

Eterna

Cada rosa es un verso en el lenguaje del amor,

Un mensaje oculto que se desvela con fervor.

Rosas naranjas hablan de pasión y entusiasmo,

Mientras las azules cuentan sueños en un abrazo.

El blanco dice "soy tuyo", sincero y profundo,

Y el amarillo proclama amistad en todo segundo.

Un ramo de rosas, un poema en sí mismo,

Un diálogo silente de sentimientos compartidos.

Félix

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Matilde

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Bárbara

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Mariano

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Edgar

Eterna

Amistad sincera, rosas fraternales

Brotan a nuestro lado fieles y leales

Pétalos queridos de honesta semilla

Brillando en las tinieblas como luz de fe

Cirino

Eterna

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,

Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;

No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,

Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado

Las auras matinales cubrieron de rocío;

Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado

El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,

Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,

Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,

Sonora con el ritmo de tus últimos besos.

Godofredo

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Feliciano

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Dorotea

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Adolfo

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Pablo

Eterna

Los sonidos que salen de tu boca,

son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,

pero a la vez transmiten una gran calma.

Yo no dejo de soñar contigo,

con ella, con tu lengua, con tus palabras…

me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,

por eso siempre estaré a tu abrigo.

Encarnación

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Teófanes

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Epifanía

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Cipriano

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Acacio

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Victoria

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Edmundo

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Siro

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Absalón

Eterna

La amistad verdadera es manantial

Donde beben las rosas para nunca marchitar

Pétalos de afecto perenne y constante

Sostén que nos da aliento y vigor remante

Los amigos son muros que nos mantienen en pie

A pesar de las penas y las duras borrascas que

Reptan cautelosas para hacernos caer

Mas no logran doblegar la amistad ni su ser

Lidia

Eterna

Rosa de primavera, fresca y jovial

Anuncias la llegada de días sin igual

Pletóricos capullos se abren a la vida

Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida

Pétalos de colores adornan los prados

Aromas primaverales embalsaman, delicados

Festejos de renuevo que acallan los desvelos

Abriendo la puerta de las dulces veladas

Severino

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Benigno

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Dorotea

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Miqueas

Eterna

Rosa de mi jardín, amada tan querida

Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida

Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos

Haciéndome sentir en pleno paraíso

Exhalación de aromas que embriagas mis sensos

Llenándome de anhelos y nuevos deseos

Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado

Flor de mi existencia, a mi ser atado