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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Jeison Ávila

Desde que llegaste a mi vida todo cambio de una manera tan hermosa todos mis días son felices a tu lado y con sólo saber que tengo a una mujer tan hermosa y divina y extraordinaria como mi novia soy la persona más feliz del mundo si supieras lo mucho que te amo nunca dudarías de mi yo no quiero que lo nuestro sea temporal quiero que sea eterno somos tu y yo y Dios con nosotros lo único que necesitamos es amor respeto y Dios el es la clave de todo teamooooooooooooooooo como no tienes idea desde que nos dimos ese beso supe que tú eras para mí y yo soy para ti eres mi persona favorita en todo el universo y la que más amo y siempre amaré y la única que amaré por el resto de mi vida quiero un futuro contigo

Adrián

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Priscila

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Victorio

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Jacobo

Eterna

Rosas de pasión, ardientes y osadas,

En noches de amor, nuestras almas enlazadas.

Pétalos carmesí que acarician la piel,

Embriagando los sentidos con su aroma de miel.

Tus besos son néctar que anhelo saborear,

Tus caricias, pétalos que mi piel desea marcar.

Amantes como rosas, entregados al deseo,

Fundiéndonos en uno, en un eterno recreo.

Pétalos de lujuria, pétalos de ardor,

Envuelven nuestros cuerpos en un torbellino de amor.

Rosas de pasión, eternas y sublimes,

Haciendo de nuestro amor un vínculo indesumible.

Zaqueo

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Eugenio

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Aurelia

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Guillermo

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Rita

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Fortunato

Eterna

Rosas de pasión, labios encendidos

Destellos de amor, profundos gemidos

Pétalos ardientes acarician la piel

Desnudando almas, sabor a miel

Tus besos encienden la llama del deseo

Fundiéndonos en uno, eterno recreo

Amantes entregados, rosas sin fin

Celebrando la vida, hasta el último jardín

Cipriano

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Xavier

Eterna

Rosa de primavera, anunciadora de la vida

Llegas después del frío del invierno aterida

Tus coloridos pétalos esmaltan los campos

Convirtiendo los prados en floridos rampos

Eres la alegría que nos trae el nuevo día

La energía que cura la invernal agonía

Celebramos tu llegada con cantos y fiestas

Porque primavera rosa, felicidad nos prestas

Esther

Eterna

Mi amada cual rosa de ensueño

Hechiza mis sentidos con su grácil diseño

Pétalos sensuales me llevan al éxtasis

Mientras se estremece delicada en mis brazos

Verdad suprema de amores trascendentes

Que nos mantiene unidos y felices amantes

Celebrando la vida con febril alegría

Loando de este amor su esencia bravía

Nicodemo

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Anselmo

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Claudia

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Porfirio

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Alejandro

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Matías

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Severino

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Josefina

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Marcelo

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Isidro

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Cecilia

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Tadeo

Eterna

Ámame sin condiciones,

ámame sin pensar en nadie más,

ámame de corazón,

pues esa es mi única verdad.

Yo te amo mi vida,

eres como la mar,

bella y transparente,

no te alejes de mí nunca más.

Guadalupe

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Irene

Eterna

Rosas de pasión, labios encendidos

Destellos de amor, profundos gemidos

Pétalos ardientes acarician la piel

Desnudando almas, sabor a miel

Tus besos encienden la llama del deseo

Fundiéndonos en uno, eterno recreo

Amantes entregados, rosas sin fin

Celebrando la vida, hasta el último jardín

Aitor

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

teyi

No me dejes