Volver a EnviaUnaRosa

Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Leopoldo

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Anastasia

Eterna

Rosa de primavera, fresca y jovial

Anuncias la llegada de días sin igual

Pletóricos capullos se abren a la vida

Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida

Pétalos de colores adornan los prados

Aromas primaverales embalsaman, delicados

Festejos de renuevo que acallan los desvelos

Abriendo la puerta de las dulces veladas

Atanasio

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Salvio

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Casio

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Adela

Eterna

Mi amada cual rosa de ensueño

Hechiza mis sentidos con su grácil diseño

Pétalos sensuales me llevan al éxtasis

Mientras se estremece delicada en mis brazos

Verdad suprema de amores trascendentes

Que nos mantiene unidos y felices amantes

Celebrando la vida con febril alegría

Loando de este amor su esencia bravía

César

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Teófila

Eterna

Abril es mes de rosas primaverales

Alimentando el alma en goces perennes

Sus rojos pétalos esmaltan los campos

Mientras natura borda nuevos remansos

El rocío las baña como gemas bruñidas

Reflejando destellos de las mañanas

Olores exquisitos perfuman los senderos

Mientras cantoras aves anuncian placeres

Adrián

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Arturo

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Poncio

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Ernesto

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Bruno

Eterna

Los sonidos que salen de tu boca,

son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,

pero a la vez transmiten una gran calma.

Yo no dejo de soñar contigo,

con ella, con tu lengua, con tus palabras…

me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,

por eso siempre estaré a tu abrigo.

Analhy

¡Feliz cumpleaños! Que este nuevo año de tu vida esté lleno de alegría, y nuevas aventuras. Que cada momento te traiga felicidad y que todos tus sueños se hagan realidad. ¡Disfruta de tu día al máximo!

Eulalia

Eterna

Ámame sin condiciones,

ámame sin pensar en nadie más,

ámame de corazón,

pues esa es mi única verdad.

Yo te amo mi vida,

eres como la mar,

bella y transparente,

no te alejes de mí nunca más.

Sixto

Eterna

Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,

Cultivan vínculos que en el corazón suceden.

Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,

Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.

En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,

Representando momentos que en el tiempo perduran.

Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,

Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.

Otilia

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Magdalena

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Bernabé

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Lucano

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Domingo

Eterna

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda… O no me quieras.

Leandro

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

César

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Gema

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Rafael

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Cirino

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Leopoldo

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

sony

no es de Shakespeare pero ten un cuenta wue el nunca te conoció cuando lo vea le contare de ti y se dars cuenta que cada palabrs no tuvo sentido al no ser pars ti

Magdalena

Eterna

La amistad verdadera es manantial

Donde beben las rosas para nunca marchitar

Pétalos de afecto perenne y constante

Sostén que nos da aliento y vigor remante

Los amigos son muros que nos mantienen en pie

A pesar de las penas y las duras borrascas que

Reptan cautelosas para hacernos caer

Mas no logran doblegar la amistad ni su ser

Mariano

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor