Rosas de primavera, frescas y joviales,
Anuncian la llegada de días celestiales.
Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,
Traen consigo la dicha y la felicidad.
El jardín se viste de colores vibrantes,
Rosas danzantes, pétalos celebrantes.
La naturaleza despierta de su letargo invernal,
Regalándonos un espectáculo sin igual.
Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,
Invitan a nuestras almas a una nueva danza.
Rosas primaverales, mensajeras del amor,
Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.
Amigas del alma, rosas sinpar
Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar
Pétalos de apoyo cuando el dolor llama
Alivio que el corazón reclama
Juntas afrontamos la tempestad
Resguardadas en el manto de la hermandad
Lazos eternos, amistades inquebrantables
Haciendo del camino rutas llevaderas
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
Rosa de primavera, fresca y jovial
Anuncias la llegada de días sin igual
Pletóricos capullos se abren a la vida
Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida
Pétalos de colores adornan los prados
Aromas primaverales embalsaman, delicados
Festejos de renuevo que acallan los desvelos
Abriendo la puerta de las dulces veladas
La primavera anuncia la renacencia
De la vida en aromas de gozosa esencia
Los pétalos coloridos esmaltan los caminos
Mientras el sol los calienta con sus rayos divinos
La naturaleza se viste su mejor gala
Para celebrar el renacer de su ópera sala
Coros de pájaros se elevan al firmamento
Entonando cantos de amor al nuevo movimiento
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.
Yo no quiero morirme con el alma perpleja
sabiéndote distinto, perdido en otras playas.
Yo no quiero morirme con este desconsuelo
por el arco infinito de esa cúpula triste
donde habitan tus sueños al sol de mediodía.
Yo no quiero morirme sin haberte entregado
las doradas esferas de mi cuerpo,
la piel que me recubre, el temblor que me invade.
Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos,
aquella paciencia de todos tus actos,
aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,
mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos,
aquella paciencia de todos tus actos,
aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,
mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Dentro de sus pétalos habita la calma
El sosiego y la paz para nuestras almas
El consejo sano que nos reverdece
Sus raices profundas nunca fenecen
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
Rosas de pasión, ardientes y osadas,
En noches de amor, nuestras almas enlazadas.
Pétalos carmesí que acarician la piel,
Embriagando los sentidos con su aroma de miel.
Tus besos son néctar que anhelo saborear,
Tus caricias, pétalos que mi piel desea marcar.
Amantes como rosas, entregados al deseo,
Fundiéndonos en uno, en un eterno recreo.
Pétalos de lujuria, pétalos de ardor,
Envuelven nuestros cuerpos en un torbellino de amor.
Rosas de pasión, eternas y sublimes,
Haciendo de nuestro amor un vínculo indesumible.
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos,
aquella paciencia de todos tus actos,
aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,
mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
Amistad sincera, rosas fraternales
Brotan a nuestro lado fieles y leales
Pétalos queridos de honesta semilla
Brillando en las tinieblas como luz de fe
Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!…
Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota… Y tú quisieras tuya
la llave del misterio…
Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!
Rosas rojas pasión, ardor desbordante
Lujuria y deseo van juntas andantes
Pétalos carmesíes cubren la cama
Mientras en el lecho arde la llama
Juguetones amantes, en ardiente danza
Celebrando la vida, sin cortapisas ni tardanza
Amores fogosos, sin fin ni tregua
Hasta que la muerte los entregue a la tierra
La amistad son esas rosas que crecen
A nuestro lado y nunca fenecen
Pétalos de fe, inquebrantables
Haciendo los duros trances más llevaderos
Rosas de noble fragancia, siempre fieles
Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles
Hermanas de la vida, incondicionales
Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal
Los amigos verdaderos cual rosas lozanas
Son seres incondicionales de alma sana
Pétalos de lealtad y amistad mutua
Junto a nosotros en lides y cuesta aguda
Rosa primaveral, dulce mensajera
Anunciando la vida, nueva año en primavera
Pétalos de colores cubren los campos
Llenando de aromas delicados los rampos
Capullos desbordantes de joven lozanía
Abriéndose al sol en danza de alegría
Naturaleza en éxtasis después del invierno
Reverdecer la vida es su empeño eterno
Días y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde cantas
Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo
Te has perdido entre las lágrimas
Noches y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde lloras
Porque yo sé que estás llorando
Me basta con mirarme en un espejo
Para saber que estás llorando y me has llorado
Sólo tú salvas el llanto
Y de mendigo oscuro
Lo haces rey coronado por tu mano.
Amigas del alma, rosas sinpar
Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar
Pétalos de apoyo cuando el dolor llama
Alivio que el corazón reclama
Juntas afrontamos la tempestad
Resguardadas en el manto de la hermandad
Lazos eternos, amistades inquebrantables
Haciendo del camino rutas llevaderas
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
Amigas como rosas, hermosas y leales,
Juntas afrontamos los momentos más cruciales.
Nuestros lazos, más fuertes que el acero,
Resisten tormentas y superan el sendero.
Cuando el mundo parece oscuro y hostil,
Vuestras sonrisas son mi faro gentil.
Rosas y amigas, un tesoro invaluable,
Haciendo de la vida un camino transitable.
Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,
Juntas construimos un sólido anhelo.
Amigas eternas, rosas imperecederas,
Compañeras fieles en las buenas y en las veras.