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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Cristina

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

Nicomedes

Eterna

En un jardín de amistad, florecen las rosas,

Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.

Amigos como pétalos, unidos y sinceros,

Compartiendo alegrías, penas y senderos.

Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,

Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.

Rosas y amistades, un tesoro sin par,

Iluminando la vida, haciéndola brillar.

Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,

Forjando un camino de esperanza.

Amigos como rosas, bellos y eternos,

Caminando juntos, afrontando los inviernos.

Wilfredo

Eterna

Abril es mes de rosas primaverales

Alimentando el alma en goces perennes

Sus rojos pétalos esmaltan los campos

Mientras natura borda nuevos remansos

El rocío las baña como gemas bruñidas

Reflejando destellos de las mañanas

Olores exquisitos perfuman los senderos

Mientras cantoras aves anuncian placeres

Rigoberto

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Guillermo

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Victorino

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Constantino

Eterna

Rosas rojas pasión, ardor desbordante

Lujuria y deseo van juntas andantes

Pétalos carmesíes cubren la cama

Mientras en el lecho arde la llama

Juguetones amantes, en ardiente danza

Celebrando la vida, sin cortapisas ni tardanza

Amores fogosos, sin fin ni tregua

Hasta que la muerte los entregue a la tierra

Homero

Eterna

Por tus ojos verdes yo me perdería,

sirena de aquellas que Ulises, sagaz,

amaba y temía.

Por tus ojos verdes yo me perdería.

Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,

brillar suele, a veces, la melancolía;

por tus ojos verdes tan llenos de paz,

misteriosos como la esperanza mía;

por tus ojos verdes, conjuro eficaz,

yo me salvaría.

Paula

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Donato

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Aurelio

Eterna

Rosa de primavera, anunciadora de la vida

Llegas después del frío del invierno aterida

Tus coloridos pétalos esmaltan los campos

Convirtiendo los prados en floridos rampos

Eres la alegría que nos trae el nuevo día

La energía que cura la invernal agonía

Celebramos tu llegada con cantos y fiestas

Porque primavera rosa, felicidad nos prestas

Fortunato

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Emilia

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Isabel

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Margarita

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Joaquím

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Victoria

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Ariadna

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Honorato

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Jerónimo

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Gregorio

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Trinidad

Eterna

Como rosas en un prado, la amistad florece,

Sus raíces profundas en el alma permanecen.

Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,

Un regalo precioso que la vida nos da.

Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,

La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.

Los momentos compartidos son pétalos de alegría,

En el jardín de la amistad, florecen día tras día.

César

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Casio

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Dámaso

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Federico

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Joan

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Marcos

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Alejo

Eterna

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,

Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;

No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,

Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado

Las auras matinales cubrieron de rocío;

Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado

El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,

Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,

Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,

Sonora con el ritmo de tus últimos besos.

Bruno

Eterna

Amigas como rosas, hermosas y leales,

Juntas afrontamos los momentos más cruciales.

Nuestros lazos, más fuertes que el acero,

Resisten tormentas y superan el sendero.

Cuando el mundo parece oscuro y hostil,

Vuestras sonrisas son mi faro gentil.

Rosas y amigas, un tesoro invaluable,

Haciendo de la vida un camino transitable.

Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,

Juntas construimos un sólido anhelo.

Amigas eternas, rosas imperecederas,

Compañeras fieles en las buenas y en las veras.