Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!…
Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota… Y tú quisieras tuya
la llave del misterio…
Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!
🌹
Anna
Eterna
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
Amigas del alma, rosas sinpar
Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar
Pétalos de apoyo cuando el dolor llama
Alivio que el corazón reclama
Juntas afrontamos la tempestad
Resguardadas en el manto de la hermandad
Lazos eternos, amistades inquebrantables
Haciendo del camino rutas llevaderas
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
La primavera anuncia la renacencia
De la vida en aromas de gozosa esencia
Los pétalos coloridos esmaltan los caminos
Mientras el sol los calienta con sus rayos divinos
La naturaleza se viste su mejor gala
Para celebrar el renacer de su ópera sala
Coros de pájaros se elevan al firmamento
Entonando cantos de amor al nuevo movimiento
Los amigos verdaderos cual rosas lozanas
Son seres incondicionales de alma sana
Pétalos de lealtad y amistad mutua
Junto a nosotros en lides y cuesta aguda
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,
Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.
Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,
Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.
Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,
Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.
Cada rosa es un verso de un poema silente,
Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.
La real amistad son esas rosas
Que por más que se agüen no se agobian
Dándonos su perfume y matices colores
En los días dichosos y en los de dolores
Sus pétalos constantes no se marchitan
Y con amor y empeño eternos persisten
Sembrando sus semillas de fraterno afecto
Hasta que el largo viaje toque su trecho
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
🌹
Raúl
Eterna
La amistad es un vínculo emocional
Donde nos apoyamos para no caer en el fragor
Pétalos de comprensión y sostenimiento
Fuerza poderosa que es nuestro valimiento
Los amigos están siempre ahí en las buenas
En momentos plácidos o terribles melenas
Para comprender, consolar y guiar los pasos
En medio a borrascas o grandes rabazos
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos,
aquella paciencia de todos tus actos,
aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,
mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
🌹
Abel
Eterna
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
A veces tengo ganas de ser cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser niño
para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir,
bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor
rompiéndome el pecho,
una flor, y decir:
Esta flor, para usted.
En la noche de pasión, rosas encendidas
Cubren nuestros cuerpos en danza ardida
Pétalos carmesíes bebiendo los sudores
Mientras nos amamos con locuras y ardores
El lecho es un jardín donde las rosas son
Nuestros torsos desnudos en febril unión
Hacemos el amor hasta que la aurora
Nos anuncia la llegada de nueva hora
Los amigos son rosas perennes
En buen y mal tiempo siempre presentes
Pétalos constantes que añaden valor
Aportando consejos con sabio amor
Amistades verdaderas son esas rosas
Que aguantan las espinas y las terribles cosas
Lazos imperecederos, firmes como rocas
Dando testimonio de su constancia a todas horas
Primavera gentil, anunciadora
De esas rosas hermosas nacidas cada aurora
Colores y fragancias inundan el ambiente
Con su festejo de vida, genuino y ferviente
Luego del letargo invernal gríseo e insípido
La naturaleza estalla en gozo límpido
Todo es alegría, canto y movimiento
El renacer de la vida es su más fiel aliento
Si verte fuera la muerte,
y no verte fuera la vida,
prefiero la muerte antes, de perderte.
Como amiga te conocí,
como amiga te hable,
discúlpame que te lo diga,
pero de ti me enamoré.
Amores encuentras,
como piedras en el río,
pero nunca encontrarás,
un corazón como el mío.
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
Primavera de amores, estación florida
Donde brotan las rosas al calor de la vida
Pétalos bermejos de pasión libertada
Consumiendo amantes en ardiente danza
Natura engalana con aromas y olores
La llegada de tiempos nuevos y en flor
Adornando los campos con capullos bermejos
Para celebrar gozosa el amor y su cortejo
Con el alma llena de olores primaverales
Recibo a la estación de goces naturales
Los pétalos de rosas alfombran las callejas
Soltando fragancias deliciosas a la oreja
Es llegado el tiempo de celebraciones
De gratos placeres y nuevos albores
Todo es movimiento, júbilo y revoloteo
Naturaleza remoza su divino recreo
Cada rosa es un verso en el lenguaje del amor,
Un mensaje oculto que se desvela con fervor.
Rosas naranjas hablan de pasión y entusiasmo,
Mientras las azules cuentan sueños en un abrazo.
El blanco dice "soy tuyo", sincero y profundo,
Y el amarillo proclama amistad en todo segundo.
Un ramo de rosas, un poema en sí mismo,
Un diálogo silente de sentimientos compartidos.
Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.