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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Josefina

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Beatriz

Eterna

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro

como la carne de los huesos.

Tan cerca uno del otro

y, a menudo, ¡tan lejos!…

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,

como de piedra dura, como envuelta en secretos,

impasible, remota… Y tú quisieras tuya

la llave del misterio…

Si no la tiene nadie… No hay llave. Ni yo misma,

¡ni yo misma la tengo!

Anna

Eterna

No cesan de entregarnos su amor y gran sustento

El bálsamo perfecto en todo abatimiento

Su consejo oportuno es como fragancia suave

La ayuda más segura que pronto nos salva

Josué

Eterna

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,

Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;

No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,

Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado

Las auras matinales cubrieron de rocío;

Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado

El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,

Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,

Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,

Sonora con el ritmo de tus últimos besos.

Jonathan

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Agustín

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Isidro

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Octavio

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Josefa

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Rodrigo

Eterna

La doncella adorada es la flor más deseada

Resplandece con gracia sublime y agraciada

Sus labios sensuales son purpúreos pétalos

Exhalando aromas a exquisitos regalos

Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa

Que se mece al viento haciéndose más hermosa

Su talle gentil estría cimbreante

Petalo de diosa que hipnotiza al amante

Laureano

Eterna

La primavera anuncia la renacencia

De la vida en aromas de gozosa esencia

Los pétalos coloridos esmaltan los caminos

Mientras el sol los calienta con sus rayos divinos

La naturaleza se viste su mejor gala

Para celebrar el renacer de su ópera sala

Coros de pájaros se elevan al firmamento

Entonando cantos de amor al nuevo movimiento

Ariadna

Eterna

Los amigos verdaderos cual rosas lozanas

Son seres incondicionales de alma sana

Pétalos de lealtad y amistad mutua

Junto a nosotros en lides y cuesta aguda

Esperanza

Eterna

Rosa de mi jardín, amada prenda

Eres el sol que calienta y enciende

Tus suaves pétalos me son apremio

A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo

Toda mi fuerza y anhelo late por ti

Lo mío es para siempre gozar en ti

Mi existir, mi credo, mi norte y guía

Eres amada rosa para mí toda la vida

Vicente

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Justino

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Cándida

Eterna

Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,

Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;

No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,

Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.

En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado

Las auras matinales cubrieron de rocío;

Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado

El fugitivo instante que reposar ansío.

Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,

Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,

Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,

Sonora con el ritmo de tus últimos besos.

Raúl

Eterna

La amistad es un vínculo emocional

Donde nos apoyamos para no caer en el fragor

Pétalos de comprensión y sostenimiento

Fuerza poderosa que es nuestro valimiento

Los amigos están siempre ahí en las buenas

En momentos plácidos o terribles melenas

Para comprender, consolar y guiar los pasos

En medio a borrascas o grandes rabazos

Paula

Eterna

No sabes cómo necesito tu voz;

necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,

necesito tu paz interior;

necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.

Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.

Necesito la flor de tus manos,

aquella paciencia de todos tus actos,

aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,

mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...

me estoy quemando;

aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!

Abel

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Demócrito

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Ángela

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Ambrosio

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Verónica

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Almudena

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Gabriel

Eterna

Si verte fuera la muerte,

y no verte fuera la vida,

prefiero la muerte antes, de perderte.

Como amiga te conocí,

como amiga te hable,

discúlpame que te lo diga,

pero de ti me enamoré.

Amores encuentras,

como piedras en el río,

pero nunca encontrarás,

un corazón como el mío.

Lucano

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Alejo

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Rosendo

Eterna

Con el alma llena de olores primaverales

Recibo a la estación de goces naturales

Los pétalos de rosas alfombran las callejas

Soltando fragancias deliciosas a la oreja

Es llegado el tiempo de celebraciones

De gratos placeres y nuevos albores

Todo es movimiento, júbilo y revoloteo

Naturaleza remoza su divino recreo

Ezequiel

Eterna

Cada rosa es un verso en el lenguaje del amor,

Un mensaje oculto que se desvela con fervor.

Rosas naranjas hablan de pasión y entusiasmo,

Mientras las azules cuentan sueños en un abrazo.

El blanco dice "soy tuyo", sincero y profundo,

Y el amarillo proclama amistad en todo segundo.

Un ramo de rosas, un poema en sí mismo,

Un diálogo silente de sentimientos compartidos.

Germán

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.