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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Alfredo

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Poncio

Eterna

En un jardín de amistad, florecen las rosas,

Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.

Amigos como pétalos, unidos y sinceros,

Compartiendo alegrías, penas y senderos.

Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,

Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.

Rosas y amistades, un tesoro sin par,

Iluminando la vida, haciéndola brillar.

Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,

Forjando un camino de esperanza.

Amigos como rosas, bellos y eternos,

Caminando juntos, afrontando los inviernos.

Dorotea

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Olga

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Amparo

Eterna

Ámame sin condiciones,

ámame sin pensar en nadie más,

ámame de corazón,

pues esa es mi única verdad.

Yo te amo mi vida,

eres como la mar,

bella y transparente,

no te alejes de mí nunca más.

Cleofás

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Antonia

Eterna

Poemas

En un jardín de ensueño, donde reinan las rosas,

Sus pétalos carmesí se abren como losas,

Guardando en su interior los secretos del amor,

Historias de pasión, deseo y ardor.

Allí, bajo la luz del sol primaveral,

Nuestras almas se funden en un vínculo terrenal.

Tus labios son pétalos que anhelo besar,

Y en tus brazos encuentro un dulce hogar.

Rosas y amores, una simbiosis perfecta,

Donde la belleza y la ternura se conectan.

Cada rosa es un símbolo de nuestra unión,

Cada pétalo, un latido de nuestro corazón.

Jesús

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Montserrat

Eterna

Soñar despierto es lo que me hace tu amor,

que crea que todo es posible,

en este mundo de dolor.

Tu amor me hace volar,

tu amor me hace creer,

que un mundo mejor es real,

y tus besos,

tus besos directamente me hacen amarte todavía más.

Rubén

Eterna

Dentro de sus pétalos habita la calma

El sosiego y la paz para nuestras almas

El consejo sano que nos reverdece

Sus raices profundas nunca fenecen

Álvaro

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Manuela

Eterna

Amigas como rosas, hermosas y leales,

Juntas afrontamos los momentos más cruciales.

Nuestros lazos, más fuertes que el acero,

Resisten tormentas y superan el sendero.

Cuando el mundo parece oscuro y hostil,

Vuestras sonrisas son mi faro gentil.

Rosas y amigas, un tesoro invaluable,

Haciendo de la vida un camino transitable.

Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,

Juntas construimos un sólido anhelo.

Amigas eternas, rosas imperecederas,

Compañeras fieles en las buenas y en las veras.

Casimiro

Eterna

La amistad verdadera es manantial

Donde beben las rosas para nunca marchitar

Pétalos de afecto perenne y constante

Sostén que nos da aliento y vigor remante

Los amigos son muros que nos mantienen en pie

A pesar de las penas y las duras borrascas que

Reptan cautelosas para hacernos caer

Mas no logran doblegar la amistad ni su ser

Damián

Eterna

Las rosas reflejan el abanico de emociones,

Sus colores narran nuestras vivas pasiones.

Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,

Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.

Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,

Mientras las rojas arden con amor y juventud.

Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,

Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.

Inés

Eterna

Rosa de primavera, fresca y jovial

Anuncias la llegada de días sin igual

Pletóricos capullos se abren a la vida

Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida

Pétalos de colores adornan los prados

Aromas primaverales embalsaman, delicados

Festejos de renuevo que acallan los desvelos

Abriendo la puerta de las dulces veladas

Marcelino

Eterna

Amistad sincera, rosas fraternales

Brotan a nuestro lado fieles y leales

Pétalos queridos de honesta semilla

Brillando en las tinieblas como luz de fe

Álvaro

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Natalia

Eterna

La primavera anuncia la renacencia

De la vida en aromas de gozosa esencia

Los pétalos coloridos esmaltan los caminos

Mientras el sol los calienta con sus rayos divinos

La naturaleza se viste su mejor gala

Para celebrar el renacer de su ópera sala

Coros de pájaros se elevan al firmamento

Entonando cantos de amor al nuevo movimiento

Aresio

Eterna

Amigos cual rosas de noble fragancia

Juntos desde la infancia en fiel rezagancia

Pétalos inquebrantables, firmes compañeros

Enfrentando las penas y los duros senderos

Hemos reído y llorado a la par

Mas nuestra amistad nadie puede mutar

Como rosas silvestres, libres y salvajes

Creciendo y creciendo en perpetuos viajes

Vanesa

Eterna

Los amigos verdaderos cual rosas lozanas

Son seres incondicionales de alma sana

Pétalos de lealtad y amistad mutua

Junto a nosotros en lides y cuesta aguda

Baltasar

Eterna

Días y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde cantas

Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo

Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde lloras

Porque yo sé que estás llorando

Me basta con mirarme en un espejo

Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto

Y de mendigo oscuro

Lo haces rey coronado por tu mano.

Asunción

Eterna

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Hildegarda

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Jaume

Eterna

Las rosas reflejan el abanico de emociones,

Sus colores narran nuestras vivas pasiones.

Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,

Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.

Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,

Mientras las rojas arden con amor y juventud.

Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,

Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.

Isidro

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Salvio

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Eugenia

Eterna

Podrá nublarse el sol eternamente,

podrá secarse en un instante el mar,

podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;

pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.

William aguirre

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.

Adalberto

Eterna

La amistad son esas rosas que crecen

A nuestro lado y nunca fenecen

Pétalos de fe, inquebrantables

Haciendo los duros trances más llevaderos

Rosas de noble fragancia, siempre fieles

Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles

Hermanas de la vida, incondicionales

Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal

Nazario

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento