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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Dimas

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Beltrán

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Ismael

Eterna

Primavera florida, cantora eterna

Convocas a la vida que resurge reina

Pétalos multicolores esmaltan los prados

Los árboles relucen con sus verdes bríos

La lluvia lava el aire con su copioso aljófar

Limpiando las almas que en su savia se bañan

Mientras se elevan a lo alto los blancos algodones

Entonando cánticos de amor y redenciones

Arnaldo

Eterna

La doncella adorada es la flor más deseada

Resplandece con gracia sublime y agraciada

Sus labios sensuales son purpúreos pétalos

Exhalando aromas a exquisitos regalos

Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa

Que se mece al viento haciéndose más hermosa

Su talle gentil estría cimbreante

Petalo de diosa que hipnotiza al amante

Ireneo

Eterna

La amistad es un vínculo emocional

Donde nos apoyamos para no caer en el fragor

Pétalos de comprensión y sostenimiento

Fuerza poderosa que es nuestro valimiento

Los amigos están siempre ahí en las buenas

En momentos plácidos o terribles melenas

Para comprender, consolar y guiar los pasos

En medio a borrascas o grandes rabazos

Marta

Eterna

La amistad es un vínculo emocional

Donde nos apoyamos para no caer en el fragor

Pétalos de comprensión y sostenimiento

Fuerza poderosa que es nuestro valimiento

Los amigos están siempre ahí en las buenas

En momentos plácidos o terribles melenas

Para comprender, consolar y guiar los pasos

En medio a borrascas o grandes rabazos

Joaquín

Eterna

Mi amada cual rosa de ensueño

Hechiza mis sentidos con su grácil diseño

Pétalos sensuales me llevan al éxtasis

Mientras se estremece delicada en mis brazos

Verdad suprema de amores trascendentes

Que nos mantiene unidos y felices amantes

Celebrando la vida con febril alegría

Loando de este amor su esencia bravía

Andre

Te amo mucho mi ceproso #1

Andre

Hola

Ildefonso

Eterna

Con el alma llena de olores primaverales

Recibo a la estación de goces naturales

Los pétalos de rosas alfombran las callejas

Soltando fragancias deliciosas a la oreja

Es llegado el tiempo de celebraciones

De gratos placeres y nuevos albores

Todo es movimiento, júbilo y revoloteo

Naturaleza remoza su divino recreo

Reinaldo

Eterna

Rosa encendida de jardín sagrado

Me tienes en tus espinas atrapado

Tus suaves pétalos acarician mi sien

Mientras te contemplo enajenado

Eres el verdor y ensueño infinito

Por el que mi aliento late rendido

Exhalación de bálsamos y aromas

Por los que daría todo en prendas

Blas

Eterna

Rosa de mi jardín, amada tan querida

Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida

Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos

Haciéndome sentir en pleno paraíso

Exhalación de aromas que embriagas mis sensos

Llenándome de anhelos y nuevos deseos

Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado

Flor de mi existencia, a mi ser atado

Míriam

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Alipio

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Elías

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Abel

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Julio

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Aurelia

Eterna

Ámame sin condiciones,

ámame sin pensar en nadie más,

ámame de corazón,

pues esa es mi única verdad.

Yo te amo mi vida,

eres como la mar,

bella y transparente,

no te alejes de mí nunca más.

Hildegarda

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Inocencio

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Honorato

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Bartolomé

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Milagros

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Esteban

Eterna

Amigos, confidentes, rosas entrañables

Hacen de esta existencia momentos gozables

Pétalos sinceros, enaltecen los días

Con sus sabios consejos y empacadas alegrías

Abren la vereda para hallar la dicha plena

Amparando con su amor que nada enturbia

Abrigándonos cuando el desaliento abruma

Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma

Concepción

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Benito

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Salvador

Eterna

Rosa de mi jardín, amada prenda

Eres el sol que calienta y enciende

Tus suaves pétalos me son apremio

A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo

Toda mi fuerza y anhelo late por ti

Lo mío es para siempre gozar en ti

Mi existir, mi credo, mi norte y guía

Eres amada rosa para mí toda la vida

Casio

Eterna

No cesan de entregarnos su amor y gran sustento

El bálsamo perfecto en todo abatimiento

Su consejo oportuno es como fragancia suave

La ayuda más segura que pronto nos salva

Amaro

Eterna

La amada es la dulce rosa del jardín

Por la que el amante reza hasta el fin

Pétalos suaves como tersa seda

Por los que el galán daría todo sin leda

Por su fragancia y belleza sublime

El amante ansioso rinde pleitesía

Y en prueba de su pasión pura y firme

Por ella daría hasta la vida

Roque

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.