Rosa primaveral, dulce mensajera
Anunciando la vida, nueva año en primavera
Pétalos de colores cubren los campos
Llenando de aromas delicados los rampos
Capullos desbordantes de joven lozanía
Abriéndose al sol en danza de alegría
Naturaleza en éxtasis después del invierno
Reverdecer la vida es su empeño eterno
Primavera florida, albor amatorio
Tu bella llegada es un amado velorio
Donde las rosas abren sus pétalos sedientos
Para recibir los besos de los aires
Los campos se llenan de pétalos carmín
Abriendo los senderos para un nuevo confín
Los pájaros entonan sus cantos de amor
Para celebrar la estación llena de ardor
Primavera florida, cantora eterna
Convocas a la vida que resurge reina
Pétalos multicolores esmaltan los prados
Los árboles relucen con sus verdes bríos
La lluvia lava el aire con su copioso aljófar
Limpiando las almas que en su savia se bañan
Mientras se elevan a lo alto los blancos algodones
Entonando cánticos de amor y redenciones
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
La amistad es un vínculo emocional
Donde nos apoyamos para no caer en el fragor
Pétalos de comprensión y sostenimiento
Fuerza poderosa que es nuestro valimiento
Los amigos están siempre ahí en las buenas
En momentos plácidos o terribles melenas
Para comprender, consolar y guiar los pasos
En medio a borrascas o grandes rabazos
La amistad es un vínculo emocional
Donde nos apoyamos para no caer en el fragor
Pétalos de comprensión y sostenimiento
Fuerza poderosa que es nuestro valimiento
Los amigos están siempre ahí en las buenas
En momentos plácidos o terribles melenas
Para comprender, consolar y guiar los pasos
En medio a borrascas o grandes rabazos
Mi amada cual rosa de ensueño
Hechiza mis sentidos con su grácil diseño
Pétalos sensuales me llevan al éxtasis
Mientras se estremece delicada en mis brazos
Verdad suprema de amores trascendentes
Que nos mantiene unidos y felices amantes
Celebrando la vida con febril alegría
Loando de este amor su esencia bravía
Te amo mucho mi ceproso #1
Hola
Con el alma llena de olores primaverales
Recibo a la estación de goces naturales
Los pétalos de rosas alfombran las callejas
Soltando fragancias deliciosas a la oreja
Es llegado el tiempo de celebraciones
De gratos placeres y nuevos albores
Todo es movimiento, júbilo y revoloteo
Naturaleza remoza su divino recreo
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
🌹
Blas
Eterna
Rosa de mi jardín, amada tan querida
Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida
Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos
Haciéndome sentir en pleno paraíso
Exhalación de aromas que embriagas mis sensos
Llenándome de anhelos y nuevos deseos
Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado
Flor de mi existencia, a mi ser atado
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
🌹
Abel
Eterna
Los amigos son rosas en perpetua flor
Dando valiosos frutos de sabio consejo
Pétalos de afecto y calidez sin par
Permitiendo avanzar en la vida sin cesar
Soportan con nosotros las crueles cadeínas
Y las convertimos en flores y no espinas
Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo
Para seguir la marcha sin caer al fango
A veces tengo ganas de ser cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser niño
para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir,
bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor
rompiéndome el pecho,
una flor, y decir:
Esta flor, para usted.
Ámame sin condiciones,
ámame sin pensar en nadie más,
ámame de corazón,
pues esa es mi única verdad.
Yo te amo mi vida,
eres como la mar,
bella y transparente,
no te alejes de mí nunca más.
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.
No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.
No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.
Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
En la noche de pasión, rosas encendidas
Cubren nuestros cuerpos en danza ardida
Pétalos carmesíes bebiendo los sudores
Mientras nos amamos con locuras y ardores
El lecho es un jardín donde las rosas son
Nuestros torsos desnudos en febril unión
Hacemos el amor hasta que la aurora
Nos anuncia la llegada de nueva hora
Primavera de amores, estación florida
Donde brotan las rosas al calor de la vida
Pétalos bermejos de pasión libertada
Consumiendo amantes en ardiente danza
Natura engalana con aromas y olores
La llegada de tiempos nuevos y en flor
Adornando los campos con capullos bermejos
Para celebrar gozosa el amor y su cortejo
En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,
Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.
Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,
Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.
Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,
Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.
Cada rosa es un verso de un poema silente,
Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.
Amigas como rosas, bellas y leales
Compañeras fieles en trances cruciales
Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas
Lienzos en blancos donde pintar las risas
Cuando la vida reta con tormentas y vientos
Nuestros lazos se tensán mas no se rompen
Rosas inmortales, danzando juntas
Sorteando obstáculos, llegando a launta
Amigos, confidentes, rosas entrañables
Hacen de esta existencia momentos gozables
Pétalos sinceros, enaltecen los días
Con sus sabios consejos y empacadas alegrías
Abren la vereda para hallar la dicha plena
Amparando con su amor que nada enturbia
Abrigándonos cuando el desaliento abruma
Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
y pienso en ti.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,
Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.
Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,
Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.
Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,
Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.
Cada rosa es un verso de un poema silente,
Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.