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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Victorio

Eterna

Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,

pero tú eres la única estrella para mi,

y el único sueño que quiero alcanzar.

Josefina

Eterna

Abril es mes de rosas primaverales

Alimentando el alma en goces perennes

Sus rojos pétalos esmaltan los campos

Mientras natura borda nuevos remansos

El rocío las baña como gemas bruñidas

Reflejando destellos de las mañanas

Olores exquisitos perfuman los senderos

Mientras cantoras aves anuncian placeres

Sandra

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Mateo

Eterna

La amistad es un vínculo emocional

Donde nos apoyamos para no caer en el fragor

Pétalos de comprensión y sostenimiento

Fuerza poderosa que es nuestro valimiento

Los amigos están siempre ahí en las buenas

En momentos plácidos o terribles melenas

Para comprender, consolar y guiar los pasos

En medio a borrascas o grandes rabazos

Isaac

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Ramón

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Mi rubia hermos

“Feliz Día de las Rosas Rojas, mi amorcito.
Hoy mi corazón florece por ti, igual que cada pétalo que simboliza lo que siento.
Eres mi paz, mi ilusión, mi pensamiento más bonito al despertar y el último antes de dormir.
Gracias por existir en mi vida y por hacer que cada día tenga el color del amor.
Te amo más de lo que las palabras pueden decir.”

Sintia

Te amo mucho mucho mucho muchooo amorr,

Joel

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Gustavo

Eterna

Mi amada cual rosa de ensueño

Hechiza mis sentidos con su grácil diseño

Pétalos sensuales me llevan al éxtasis

Mientras se estremece delicada en mis brazos

Verdad suprema de amores trascendentes

Que nos mantiene unidos y felices amantes

Celebrando la vida con febril alegría

Loando de este amor su esencia bravía

Victoria

Eterna

Poemas

En un jardín de ensueño, donde reinan las rosas,

Sus pétalos carmesí se abren como losas,

Guardando en su interior los secretos del amor,

Historias de pasión, deseo y ardor.

Allí, bajo la luz del sol primaveral,

Nuestras almas se funden en un vínculo terrenal.

Tus labios son pétalos que anhelo besar,

Y en tus brazos encuentro un dulce hogar.

Rosas y amores, una simbiosis perfecta,

Donde la belleza y la ternura se conectan.

Cada rosa es un símbolo de nuestra unión,

Cada pétalo, un latido de nuestro corazón.

Lourdes

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Cristina

Eterna

Quiero llorar porque te amé demasiado,

quiero morir porque me diste la vida,

ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?

Será que todo lo que hay en mí

sólo quiere decir saudade...

Y ya ni sé lo que va a ser de mí,

todo me dice que amar será mi fin...

Qué desespero trae el amor,

yo que no sabía lo que era el amor,

ahora lo sé porque no soy feliz.

Amelia

Eterna

Amada mía, rosa sin igual

Embriagas mis sentidos, aroma celestial

Tus pétalos sedosos acarician mi ser

Haciéndome renacer cada amanecer

Contigo a mi lado, mi vida es primavera

Eterno renuevo de dicha duradera

En tus brazos encuentro paz y calma

Eres mi musa eterna que inspira mi alma

Domingo

Eterna

Primavera de amores, estación florida

Donde brotan las rosas al calor de la vida

Pétalos bermejos de pasión libertada

Consumiendo amantes en ardiente danza

Natura engalana con aromas y olores

La llegada de tiempos nuevos y en flor

Adornando los campos con capullos bermejos

Para celebrar gozosa el amor y su cortejo

Rebeca

Eterna

Como rosas en un prado, la amistad florece,

Sus raíces profundas en el alma permanecen.

Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,

Un regalo precioso que la vida nos da.

Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,

La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.

Los momentos compartidos son pétalos de alegría,

En el jardín de la amistad, florecen día tras día.

Fausto

Eterna

Rosa de mi jardín, reina de la belleza

Eres la flor que adorna mi vida con grandeza

Tus pétalos son suaves cual tersa seda

Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella

Por ti mi corazón late acelerado

En un compás de músicas y arco iris entrelazado

Eres el tesoro que más aprecio en la vida

Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida

Carlos

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Lidia

Eterna

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,

y en él despunta mi alma como una estrella fría.

Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.

Mi propio latigazo cae sobre mi vida.

Eres lo que está dentro de mí y está lejano.

Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.

Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.

Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.

El eco de la voz más allá del silencio.

Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.

Marcelino

Eterna

Amigas como rosas, hermosas y leales,

Juntas afrontamos los momentos más cruciales.

Nuestros lazos, más fuertes que el acero,

Resisten tormentas y superan el sendero.

Cuando el mundo parece oscuro y hostil,

Vuestras sonrisas son mi faro gentil.

Rosas y amigas, un tesoro invaluable,

Haciendo de la vida un camino transitable.

Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,

Juntas construimos un sólido anhelo.

Amigas eternas, rosas imperecederas,

Compañeras fieles en las buenas y en las veras.

Yolanda

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Cirilo

Eterna

En un jardín de amistad, florecen las rosas,

Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.

Amigos como pétalos, unidos y sinceros,

Compartiendo alegrías, penas y senderos.

Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,

Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.

Rosas y amistades, un tesoro sin par,

Iluminando la vida, haciéndola brillar.

Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,

Forjando un camino de esperanza.

Amigos como rosas, bellos y eternos,

Caminando juntos, afrontando los inviernos.

Felipe

Eterna

No cesan de entregarnos su amor y gran sustento

El bálsamo perfecto en todo abatimiento

Su consejo oportuno es como fragancia suave

La ayuda más segura que pronto nos salva

Eve

En los momentos difíciles, recuerda que eres más fuerte de lo que crees. No estás solo/a, estoy aquí para apoyarte en todo momento. Tú puedes superar cualquier desafío que se te presente. ¡Ánimo, todo saldrá bien!

Agustín

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Nazario

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Yanibel

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.

Alipio

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Belen

Levanté la vista hacia el sol y olvidé las tempestades. Me deslumbró la belleza de las rosas y no me fijé en las espinas.

Vicente

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.