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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Francisco

Eterna

Días y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde cantas

Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo

Te has perdido entre las lágrimas

Noches y noches te he buscado

Sin encontrar el sitio en donde lloras

Porque yo sé que estás llorando

Me basta con mirarme en un espejo

Para saber que estás llorando y me has llorado

Sólo tú salvas el llanto

Y de mendigo oscuro

Lo haces rey coronado por tu mano.

Jorge

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Almudena

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Marcelo

Eterna

Rosa de mi jardín, amada tan querida

Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida

Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos

Haciéndome sentir en pleno paraíso

Exhalación de aromas que embriagas mis sensos

Llenándome de anhelos y nuevos deseos

Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado

Flor de mi existencia, a mi ser atado

Andrés

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Columbano

Eterna

En un jardín de amistad, florecen las rosas,

Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.

Amigos como pétalos, unidos y sinceros,

Compartiendo alegrías, penas y senderos.

Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,

Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.

Rosas y amistades, un tesoro sin par,

Iluminando la vida, haciéndola brillar.

Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,

Forjando un camino de esperanza.

Amigos como rosas, bellos y eternos,

Caminando juntos, afrontando los inviernos.

Ananías

Eterna

Arde en tus ojos un misterio, virgen

esquiva y compañera.

No sé si es odio o es amor la lumbre

inagotable de tu aliaba negra.

Conmigo irás mientras proyecte sombra

mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.

¿Eres la sed o el agua en mi camino?

Dime, virgen esquiva y compañera.

Arnaldo

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Rodrigo

Eterna

Rosa primaveral, dulce mensajera

Anunciando la vida, nueva año en primavera

Pétalos de colores cubren los campos

Llenando de aromas delicados los rampos

Capullos desbordantes de joven lozanía

Abriéndose al sol en danza de alegría

Naturaleza en éxtasis después del invierno

Reverdecer la vida es su empeño eterno

Gabi ❤️

Cuando sientas que no puedes seguir adelante, recuerda lo increíble que eres y todo lo que has superado hasta ahora. Tienes todo mi apoyo y juntos podemos enfrentar cualquier desafío. ¡No te rindas, tú puedes hacerlo!

Davian

Te amo mucho mi amor gracias por estar en mi vida te adoro y amo mucho

Matilde

Eterna

Amigas del alma, rosas sinpar

Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar

Pétalos de apoyo cuando el dolor llama

Alivio que el corazón reclama

Juntas afrontamos la tempestad

Resguardadas en el manto de la hermandad

Lazos eternos, amistades inquebrantables

Haciendo del camino rutas llevaderas

Carolina

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Isaías

Eterna

Primavera gentil, anunciadora

De esas rosas hermosas nacidas cada aurora

Colores y fragancias inundan el ambiente

Con su festejo de vida, genuino y ferviente

Luego del letargo invernal gríseo e insípido

La naturaleza estalla en gozo límpido

Todo es alegría, canto y movimiento

El renacer de la vida es su más fiel aliento

Otilia

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Benito

Eterna

Dentro de sus pétalos habita la calma

El sosiego y la paz para nuestras almas

El consejo sano que nos reverdece

Sus raices profundas nunca fenecen

Rosendo

Eterna

Los amigos verdaderos cual rosas lozanas

Son seres incondicionales de alma sana

Pétalos de lealtad y amistad mutua

Junto a nosotros en lides y cuesta aguda

Elías

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Arcadio

Eterna

Como rosas en un prado, la amistad florece,

Sus raíces profundas en el alma permanecen.

Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,

Un regalo precioso que la vida nos da.

Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,

La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.

Los momentos compartidos son pétalos de alegría,

En el jardín de la amistad, florecen día tras día.

Pascual

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Alejandro

Eterna

Amigas como rosas, bellas y leales

Compañeras fieles en trances cruciales

Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas

Lienzos en blancos donde pintar las risas

Cuando la vida reta con tormentas y vientos

Nuestros lazos se tensán mas no se rompen

Rosas inmortales, danzando juntas

Sorteando obstáculos, llegando a launta

Rousse

Feluz cumpleaños rousse

Eugenia

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Claudia Alfaro

Levanté la vista hacia el sol y olvidé las tempestades. Me deslumbró la belleza de las rosas y no me fijé en las espinas.

Marina

Eterna

Ámame sin condiciones,

ámame sin pensar en nadie más,

ámame de corazón,

pues esa es mi única verdad.

Yo te amo mi vida,

eres como la mar,

bella y transparente,

no te alejes de mí nunca más.

Ángel

Eterna

Los amigos son rosas perennes

En buen y mal tiempo siempre presentes

Pétalos constantes que añaden valor

Aportando consejos con sabio amor

Amistades verdaderas son esas rosas

Que aguantan las espinas y las terribles cosas

Lazos imperecederos, firmes como rocas

Dando testimonio de su constancia a todas horas

Leandro

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Faustino

Eterna

Yo canto lo que tú amabas, vida mía,

por si te acercas y escuchas, vida mía,

por si te acuerdas del mundo que viviste,

al atardecer yo canto, sombra mía.

Yo no quiero enmudecer, vida mía.

¿Cómo sin mi grito fiel me hallarías?

¿Cuál señal, cuál me declara, vida mía?

Soy la misma que fue tuya, vida mía.

Ni lenta ni trascordada ni perdida.

Acude al anochecer, vida mía;

ven recordando un canto, vida mía,

si la canción reconoces de aprendida

y si mi nombre recuerdas todavía.

Te espero sin plazo ni tiempo.

No temas noche, neblina ni aguacero.

Acude con sendero o sin sendero.

Llámame a donde tú eres, alma mía,

y marcha recto hacia mí, compañero.

Anselmo

Eterna

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.

Yo no quiero morirme con el alma perpleja

sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo

por el arco infinito de esa cúpula triste

donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado

las doradas esferas de mi cuerpo,

la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Efrén

Eterna

Rosa del huerto más bello y encantado

Eres la mujer que embelesa a mi ser adorado

Tus pétalos sensuales y finos atributos

Me tienen todo el día loco y disruptos

Quisiera recoger tu rosa y tenerla siempre

En ramos de mis brazos sin que nunca se quiebren

Para poder gozar de tu hermosura extrema

Y de tu dulce fragancia que mi carne quema