Los amigos son rosas perennes
En buen y mal tiempo siempre presentes
Pétalos constantes que añaden valor
Aportando consejos con sabio amor
Amistades verdaderas son esas rosas
Que aguantan las espinas y las terribles cosas
Lazos imperecederos, firmes como rocas
Dando testimonio de su constancia a todas horas
Amada mía, rosa sin igual
Embriagas mis sentidos, aroma celestial
Tus pétalos sedosos acarician mi ser
Haciéndome renacer cada amanecer
Contigo a mi lado, mi vida es primavera
Eterno renuevo de dicha duradera
En tus brazos encuentro paz y calma
Eres mi musa eterna que inspira mi alma
La real amistad son esas rosas
Que por más que se agüen no se agobian
Dándonos su perfume y matices colores
En los días dichosos y en los de dolores
Sus pétalos constantes no se marchitan
Y con amor y empeño eternos persisten
Sembrando sus semillas de fraterno afecto
Hasta que el largo viaje toque su trecho
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
¡Qué sería la vida sin rosas! Una senda sin ritmo ni sangre, un abismo sin noche ni día. Ellas prestan al alma sus alas, que sin ellas el alma moría, sin estrellas, sin fe, sin las claras ilusiones que el alma quería.
Días y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde cantas
Te he buscado por el tiempo arriba y por el río abajo
Te has perdido entre las lágrimas
Noches y noches te he buscado
Sin encontrar el sitio en donde lloras
Porque yo sé que estás llorando
Me basta con mirarme en un espejo
Para saber que estás llorando y me has llorado
Sólo tú salvas el llanto
Y de mendigo oscuro
Lo haces rey coronado por tu mano.
Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.
Te ofrezco entre racimos, verdes gajos y rosas,
Mi corazón ingenuo que a tu bondad se humilla;
No quieran destrozarlo tus manos cariñosas,
Tus ojos regocije mi dádiva sencilla.
En el jardín umbroso mi cuerpo fatigado
Las auras matinales cubrieron de rocío;
Como en la paz de un sueño se deslice a tu lado
El fugitivo instante que reposar ansío.
Cuando en mis sienes calme la divina tormenta,
Reclinaré, jugando con tus bucles espesos,
Sobre tu núbil seno mi frente soñolienta,
Sonora con el ritmo de tus últimos besos.
Dentro de sus pétalos habita la calma
El sosiego y la paz para nuestras almas
El consejo sano que nos reverdece
Sus raices profundas nunca fenecen
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.
Dentro de sus pétalos habita la calma
El sosiego y la paz para nuestras almas
El consejo sano que nos reverdece
Sus raices profundas nunca fenecen
Rosa de mi jardín, reina de la belleza
Eres la flor que adorna mi vida con grandeza
Tus pétalos son suaves cual tersa seda
Haciéndome sentir amores que nunca dejan huella
Por ti mi corazón late acelerado
En un compás de músicas y arco iris entrelazado
Eres el tesoro que más aprecio en la vida
Mi adorada rosa que me llena de dicha cumplida
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
Hola
Dentro de sus pétalos habita la calma
El sosiego y la paz para nuestras almas
El consejo sano que nos reverdece
Sus raices profundas nunca fenecen
Rosa primaveral, dulce mensajera
Anunciando la vida, nueva año en primavera
Pétalos de colores cubren los campos
Llenando de aromas delicados los rampos
Capullos desbordantes de joven lozanía
Abriéndose al sol en danza de alegría
Naturaleza en éxtasis después del invierno
Reverdecer la vida es su empeño eterno
Los amigos verdaderos cual rosas lozanas
Son seres incondicionales de alma sana
Pétalos de lealtad y amistad mutua
Junto a nosotros en lides y cuesta aguda
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
Mi amada cual rosa de ensueño
Hechiza mis sentidos con su grácil diseño
Pétalos sensuales me llevan al éxtasis
Mientras se estremece delicada en mis brazos
Verdad suprema de amores trascendentes
Que nos mantiene unidos y felices amantes
Celebrando la vida con febril alegría
Loando de este amor su esencia bravía
Rosas de pasión, labios encendidos
Destellos de amor, profundos gemidos
Pétalos ardientes acarician la piel
Desnudando almas, sabor a miel
Tus besos encienden la llama del deseo
Fundiéndonos en uno, eterno recreo
Amantes entregados, rosas sin fin
Celebrando la vida, hasta el último jardín
Abril es mes de rosas primaverales
Alimentando el alma en goces perennes
Sus rojos pétalos esmaltan los campos
Mientras natura borda nuevos remansos
El rocío las baña como gemas bruñidas
Reflejando destellos de las mañanas
Olores exquisitos perfuman los senderos
Mientras cantoras aves anuncian placeres
No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios! Ya no puedo... seguir así !...Ya... No puedo.
Mi mente no quiere pensar no puede pensar nada más que en ti.
Necesito la flor de tus manos,
aquella paciencia de todos tus actos,
aquella justicia que me inspiras para lo que siempre fue mi espina,
mi fuente de vida se ha secado con la fuerza del olvido...
me estoy quemando;
aquello que necesito ya lo he encontrado pero aún !Te sigo extrañando!
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Los sonidos que salen de tu boca,
son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,
pero a la vez transmiten una gran calma.
Yo no dejo de soñar contigo,
con ella, con tu lengua, con tus palabras…
me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,
por eso siempre estaré a tu abrigo.
Rosas, flores que expresan lo que palabras no pueden,
Cultivan vínculos que en el corazón suceden.
Cada pétalo susurra historias de amor y amistad,
Un lienzo de emociones en cada rosa depositado.
En el jardín del alma, las rosas florecen en armonía,
Representando momentos que en el tiempo perduran.
Amor, sentimientos y amistad, en rosas plasmados,
Eternamente vivos, en versos de colores eternizados.
Los amigos son rosas en perpetua flor
Dando valiosos frutos de sabio consejo
Pétalos de afecto y calidez sin par
Permitiendo avanzar en la vida sin cesar
Soportan con nosotros las crueles cadeínas
Y las convertimos en flores y no espinas
Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo
Para seguir la marcha sin caer al fango
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.