Con el alma llena de olores primaverales
Recibo a la estación de goces naturales
Los pétalos de rosas alfombran las callejas
Soltando fragancias deliciosas a la oreja
Es llegado el tiempo de celebraciones
De gratos placeres y nuevos albores
Todo es movimiento, júbilo y revoloteo
Naturaleza remoza su divino recreo
T E ♡ A M O
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.
Por tus ojos verdes yo me perdería,
sirena de aquellas que Ulises, sagaz,
amaba y temía.
Por tus ojos verdes yo me perdería.
Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,
brillar suele, a veces, la melancolía;
por tus ojos verdes tan llenos de paz,
misteriosos como la esperanza mía;
por tus ojos verdes, conjuro eficaz,
yo me salvaría.
Amigas como rosas, hermosas y leales,
Juntas afrontamos los momentos más cruciales.
Nuestros lazos, más fuertes que el acero,
Resisten tormentas y superan el sendero.
Cuando el mundo parece oscuro y hostil,
Vuestras sonrisas son mi faro gentil.
Rosas y amigas, un tesoro invaluable,
Haciendo de la vida un camino transitable.
Pétalos de apoyo, pétalos de consuelo,
Juntas construimos un sólido anhelo.
Amigas eternas, rosas imperecederas,
Compañeras fieles en las buenas y en las veras.
Mi amada cual rosa de ensueño
Hechiza mis sentidos con su grácil diseño
Pétalos sensuales me llevan al éxtasis
Mientras se estremece delicada en mis brazos
Verdad suprema de amores trascendentes
Que nos mantiene unidos y felices amantes
Celebrando la vida con febril alegría
Loando de este amor su esencia bravía
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Reserva la fecha 22 de marzo 2026 para en un Brunch especial celebrar el cumpleaños de nuestra amiga Julia Papalaskaris, un grupo selecto de sus chicas cercanas estaremos disfrutando junto a ella tan especial ocasión.
Rosa encendida de jardín sagrado
Me tienes en tus espinas atrapado
Tus suaves pétalos acarician mi sien
Mientras te contemplo enajenado
Eres el verdor y ensueño infinito
Por el que mi aliento late rendido
Exhalación de bálsamos y aromas
Por los que daría todo en prendas
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
Amistad sincera, rosas fraternales
Brotan a nuestro lado fieles y leales
Pétalos queridos de honesta semilla
Brillando en las tinieblas como luz de fe
Ámame sin condiciones,
ámame sin pensar en nadie más,
ámame de corazón,
pues esa es mi única verdad.
Yo te amo mi vida,
eres como la mar,
bella y transparente,
no te alejes de mí nunca más.
Amigos, confidentes, rosas entrañables
Hacen de esta existencia momentos gozables
Pétalos sinceros, enaltecen los días
Con sus sabios consejos y empacadas alegrías
Abren la vereda para hallar la dicha plena
Amparando con su amor que nada enturbia
Abrigándonos cuando el desaliento abruma
Siempre al socorro listos, ante cualquier bruma
Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.
Yo no quiero morirme con el alma perpleja
sabiéndote distinto, perdido en otras playas.
Yo no quiero morirme con este desconsuelo
por el arco infinito de esa cúpula triste
donde habitan tus sueños al sol de mediodía.
Yo no quiero morirme sin haberte entregado
las doradas esferas de mi cuerpo,
la piel que me recubre, el temblor que me invade.
Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.
Amigas como rosas, bellas y leales
Compañeras fieles en trances cruciales
Pétalos de apoyo son vuestras sonrisas
Lienzos en blancos donde pintar las risas
Cuando la vida reta con tormentas y vientos
Nuestros lazos se tensán mas no se rompen
Rosas inmortales, danzando juntas
Sorteando obstáculos, llegando a launta
Rosa del huerto más bello y encantado
Eres la mujer que embelesa a mi ser adorado
Tus pétalos sensuales y finos atributos
Me tienen todo el día loco y disruptos
Quisiera recoger tu rosa y tenerla siempre
En ramos de mis brazos sin que nunca se quiebren
Para poder gozar de tu hermosura extrema
Y de tu dulce fragancia que mi carne quema
Felices 5 meses, corazón. Esto es solo un pequeño adelanto; quiero empezar por agradecerte por tenerte a mi lado. Estos meses han sido los mejores porque estoy con alguien que, desde el día uno, me demostró lo que es un amor bonito. Sé que hemos tenido altas y bajas, y quizás no estemos en nuestro mejor momento, pero lo que no cambia es mi amor por ti. Eres una gran persona; sé que te lo digo mucho, pero te amo. Eres alguien a quien admiro, a quien le tengo respeto y un gran amor. ¡Te amo, rizos! Felices 5 meses
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras.
Los sonidos que salen de tu boca,
son como una cascada de agua, son rápidos, enérgicos,
pero a la vez transmiten una gran calma.
Yo no dejo de soñar contigo,
con ella, con tu lengua, con tus palabras…
me tienes totalmente embelesado con todo lo que tiene que ver contigo,
por eso siempre estaré a tu abrigo.
Primavera florida, cantora eterna
Convocas a la vida que resurge reina
Pétalos multicolores esmaltan los prados
Los árboles relucen con sus verdes bríos
La lluvia lava el aire con su copioso aljófar
Limpiando las almas que en su savia se bañan
Mientras se elevan a lo alto los blancos algodones
Entonando cánticos de amor y redenciones
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras.
Rosa de primavera, señora Naturalia
Tus pétalos esmaltan todo de lozanía
Después del crudo invierno lúgubre y aterrador
Regresas renovada para darnos tu calor
De los capullos brotan los nuevos días
Las mariposas danzan con sus coreografías
Los rayos de sol calientan el terruño
Y los campos celebran el renacer de tu cuño
Con el alma llena de olores primaverales
Recibo a la estación de goces naturales
Los pétalos de rosas alfombran las callejas
Soltando fragancias deliciosas a la oreja
Es llegado el tiempo de celebraciones
De gratos placeres y nuevos albores
Todo es movimiento, júbilo y revoloteo
Naturaleza remoza su divino recreo