Justino
Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,
pero tú eres la única estrella para mi,
y el único sueño que quiero alcanzar.
Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas
Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,
pero tú eres la única estrella para mi,
y el único sueño que quiero alcanzar.
Rosa de primavera, anunciadora de la vida
Llegas después del frío del invierno aterida
Tus coloridos pétalos esmaltan los campos
Convirtiendo los prados en floridos rampos
Eres la alegría que nos trae el nuevo día
La energía que cura la invernal agonía
Celebramos tu llegada con cantos y fiestas
Porque primavera rosa, felicidad nos prestas
Amigos cual rosas de noble fragancia
Juntos desde la infancia en fiel rezagancia
Pétalos inquebrantables, firmes compañeros
Enfrentando las penas y los duros senderos
Hemos reído y llorado a la par
Mas nuestra amistad nadie puede mutar
Como rosas silvestres, libres y salvajes
Creciendo y creciendo en perpetuos viajes
Rosa primaveral, dulce mensajera
Anunciando la vida, nueva año en primavera
Pétalos de colores cubren los campos
Llenando de aromas delicados los rampos
Capullos desbordantes de joven lozanía
Abriéndose al sol en danza de alegría
Naturaleza en éxtasis después del invierno
Reverdecer la vida es su empeño eterno
Rosas de primavera, frescas y joviales,
Anuncian la llegada de días celestiales.
Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,
Traen consigo la dicha y la felicidad.
El jardín se viste de colores vibrantes,
Rosas danzantes, pétalos celebrantes.
La naturaleza despierta de su letargo invernal,
Regalándonos un espectáculo sin igual.
Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,
Invitan a nuestras almas a una nueva danza.
Rosas primaverales, mensajeras del amor,
Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.
Rosas de pasión, labios encendidos
Destellos de amor, profundos gemidos
Pétalos ardientes acarician la piel
Desnudando almas, sabor a miel
Tus besos encienden la llama del deseo
Fundiéndonos en uno, eterno recreo
Amantes entregados, rosas sin fin
Celebrando la vida, hasta el último jardín
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.
Amada mía, rosa sin igual
Embriagas mis sentidos, aroma celestial
Tus pétalos sedosos acarician mi ser
Haciéndome renacer cada amanecer
Contigo a mi lado, mi vida es primavera
Eterno renuevo de dicha duradera
En tus brazos encuentro paz y calma
Eres mi musa eterna que inspira mi alma
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
La amistad son esas rosas que crecen
A nuestro lado y nunca fenecen
Pétalos de fe, inquebrantables
Haciendo los duros trances más llevaderos
Rosas de noble fragancia, siempre fieles
Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles
Hermanas de la vida, incondicionales
Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal
Soñar despierto es lo que me hace tu amor,
que crea que todo es posible,
en este mundo de dolor.
Tu amor me hace volar,
tu amor me hace creer,
que un mundo mejor es real,
y tus besos,
tus besos directamente me hacen amarte todavía más.
Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lóbrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a través de una bóveda sombría
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena,
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
y pienso en ti.
Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Amistad sincera, rosas fraternales
Brotan a nuestro lado fieles y leales
Pétalos queridos de honesta semilla
Brillando en las tinieblas como luz de fe
Ámame sin condiciones,
ámame sin pensar en nadie más,
ámame de corazón,
pues esa es mi única verdad.
Yo te amo mi vida,
eres como la mar,
bella y transparente,
no te alejes de mí nunca más.
En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,
Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.
Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,
Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.
Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,
Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.
Cada rosa es un verso de un poema silente,
Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.
Rosas de pasión, ardientes y osadas,
En noches de amor, nuestras almas enlazadas.
Pétalos carmesí que acarician la piel,
Embriagando los sentidos con su aroma de miel.
Tus besos son néctar que anhelo saborear,
Tus caricias, pétalos que mi piel desea marcar.
Amantes como rosas, entregados al deseo,
Fundiéndonos en uno, en un eterno recreo.
Pétalos de lujuria, pétalos de ardor,
Envuelven nuestros cuerpos en un torbellino de amor.
Rosas de pasión, eternas y sublimes,
Haciendo de nuestro amor un vínculo indesumible.
Los amigos son rosas perennes
En buen y mal tiempo siempre presentes
Pétalos constantes que añaden valor
Aportando consejos con sabio amor
Amistades verdaderas son esas rosas
Que aguantan las espinas y las terribles cosas
Lazos imperecederos, firmes como rocas
Dando testimonio de su constancia a todas horas
La real amistad son esas rosas
Que por más que se agüen no se agobian
Dándonos su perfume y matices colores
En los días dichosos y en los de dolores
Sus pétalos constantes no se marchitan
Y con amor y empeño eternos persisten
Sembrando sus semillas de fraterno afecto
Hasta que el largo viaje toque su trecho
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
HOLA MISU TE DEDICO ESO PRA QUE SEA UN DIA FELIZ PARA TI
Los amigos verdaderos cual rosas lozanas
Son seres incondicionales de alma sana
Pétalos de lealtad y amistad mutua
Junto a nosotros en lides y cuesta aguda
La vida es como una rosa: cada pétalo es un sueño y cada espina es una realidad.
Buenos días mi amor bella hermosa preciosa linda bonita
En la noche de pasión, rosas encendidas
Cubren nuestros cuerpos en danza ardida
Pétalos carmesíes bebiendo los sudores
Mientras nos amamos con locuras y ardores
El lecho es un jardín donde las rosas son
Nuestros torsos desnudos en febril unión
Hacemos el amor hasta que la aurora
Nos anuncia la llegada de nueva hora
La doncella adorada es la flor más deseada
Resplandece con gracia sublime y agraciada
Sus labios sensuales son purpúreos pétalos
Exhalando aromas a exquisitos regalos
Su cuerpo hermoso y esbelto parece una rosa
Que se mece al viento haciéndose más hermosa
Su talle gentil estría cimbreante
Petalo de diosa que hipnotiza al amante
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida