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Peticiones

Mensajes y dedicatorias de las últimas rosas enviadas

Constantino

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Cirino

Eterna

En un jardín de amistad, florecen las rosas,

Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.

Amigos como pétalos, unidos y sinceros,

Compartiendo alegrías, penas y senderos.

Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,

Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.

Rosas y amistades, un tesoro sin par,

Iluminando la vida, haciéndola brillar.

Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,

Forjando un camino de esperanza.

Amigos como rosas, bellos y eternos,

Caminando juntos, afrontando los inviernos.

Rufo

Eterna

Los amigos son rosas en perpetua flor

Dando valiosos frutos de sabio consejo

Pétalos de afecto y calidez sin par

Permitiendo avanzar en la vida sin cesar

Soportan con nosotros las crueles cadeínas

Y las convertimos en flores y no espinas

Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo

Para seguir la marcha sin caer al fango

Gustavo

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Virginia

Eterna

Rosa de primavera, señora Naturalia

Tus pétalos esmaltan todo de lozanía

Después del crudo invierno lúgubre y aterrador

Regresas renovada para darnos tu calor

De los capullos brotan los nuevos días

Las mariposas danzan con sus coreografías

Los rayos de sol calientan el terruño

Y los campos celebran el renacer de tu cuño

Gregorio

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Ángela

Eterna

Rosa de mi jardín, amada tan querida

Tu belleza deslumbra e ilumina mi vida

Pétalos terciopelados que acarician mis sentidos

Haciéndome sentir en pleno paraíso

Exhalación de aromas que embriagas mis sensos

Llenándome de anhelos y nuevos deseos

Eres mi mayor dicha, mi tesoro más preciado

Flor de mi existencia, a mi ser atado

Esther

Eterna

En el jardín del corazón, rosas florecen con pasión,

Sus pétalos suaves como caricias, despiertan emoción.

Rojo intenso como el fuego del deseo ardiente,

Las rosas de amor, un regalo eternamente presente.

Su fragancia embriaga el alma, como un dulce beso,

Sus espinas recuerdan que el amor es un proceso.

Cada rosa es un verso de un poema silente,

Un lazo profundo que el tiempo no desvanece.

Faustino

Eterna

En la noche de pasión, rosas encendidas

Cubren nuestros cuerpos en danza ardida

Pétalos carmesíes bebiendo los sudores

Mientras nos amamos con locuras y ardores

El lecho es un jardín donde las rosas son

Nuestros torsos desnudos en febril unión

Hacemos el amor hasta que la aurora

Nos anuncia la llegada de nueva hora

Paula

Eterna

Rosa de primavera, fresca y jovial

Anuncias la llegada de días sin igual

Pletóricos capullos se abren a la vida

Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida

Pétalos de colores adornan los prados

Aromas primaverales embalsaman, delicados

Festejos de renuevo que acallan los desvelos

Abriendo la puerta de las dulces veladas

Rebeca

Eterna

Rosas de primavera, frescas y joviales,

Anuncian la llegada de días celestiales.

Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,

Traen consigo la dicha y la felicidad.

El jardín se viste de colores vibrantes,

Rosas danzantes, pétalos celebrantes.

La naturaleza despierta de su letargo invernal,

Regalándonos un espectáculo sin igual.

Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,

Invitan a nuestras almas a una nueva danza.

Rosas primaverales, mensajeras del amor,

Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.

Nicolás

Eterna

Arde en tus ojos un misterio, virgen

esquiva y compañera.

No sé si es odio o es amor la lumbre

inagotable de tu aliaba negra.

Conmigo irás mientras proyecte sombra

mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.

¿Eres la sed o el agua en mi camino?

Dime, virgen esquiva y compañera.

Mónica

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Teresa

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Josefa

Eterna

Te lo he dicho con el viento,

jugueteando como animalillo en la arena

o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,

que dora desnudos cuerpos juveniles

y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,

frentes melancólicas que sostienen el cielo,

tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,

leves criaturas transparentes

que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,

vida luminosa que vela un fondo de sombra;

te lo he dicho con el miedo,

te lo he dicho con la alegría,

con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:

más allá de la vida,

quiero decírtelo con la muerte;

más allá del amor,

quiero decírtelo con el olvido.

Andrecito

Aunque la mrd este a el lado de la rosa no significa que sean iguales

Belén

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.

Aurora

Eterna

La amistad verdadera es manantial

Donde beben las rosas para nunca marchitar

Pétalos de afecto perenne y constante

Sostén que nos da aliento y vigor remante

Los amigos son muros que nos mantienen en pie

A pesar de las penas y las duras borrascas que

Reptan cautelosas para hacernos caer

Mas no logran doblegar la amistad ni su ser

Fiorela

Te amo con toda mi vida

Olga

Eterna

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,

una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,

lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,

que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.

Bernabé

Eterna

Primavera florida, albor amatorio

Tu bella llegada es un amado velorio

Donde las rosas abren sus pétalos sedientos

Para recibir los besos de los aires

Los campos se llenan de pétalos carmín

Abriendo los senderos para un nuevo confín

Los pájaros entonan sus cantos de amor

Para celebrar la estación llena de ardor

Carlos

Eterna

La real amistad son esas rosas

Que por más que se agüen no se agobian

Dándonos su perfume y matices colores

En los días dichosos y en los de dolores

Sus pétalos constantes no se marchitan

Y con amor y empeño eternos persisten

Sembrando sus semillas de fraterno afecto

Hasta que el largo viaje toque su trecho

Benjamín

Eterna

La amistad son esas rosas que crecen

A nuestro lado y nunca fenecen

Pétalos de fe, inquebrantables

Haciendo los duros trances más llevaderos

Rosas de noble fragancia, siempre fieles

Ahí con nosotros en las buenas y en las crueles

Hermanas de la vida, incondicionales

Convirtiendo hasta el más duro campo de batalla en fraternal

Ascensión

Eterna

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda… O no me quieras.

Justino

Eterna

Las rosas reflejan el abanico de emociones,

Sus colores narran nuestras vivas pasiones.

Rosas blancas de pureza, rosas amarillas de amistad,

Cada matiz es un sentimiento que el corazón puede hablar.

Rosas rosadas simbolizan cariño y gratitud,

Mientras las rojas arden con amor y juventud.

Los sentimientos se entrelazan en este jardín de amor,

Donde las rosas florecen, fiel reflejo del interior.

Valentín

Eterna

Rosa del huerto más bello y encantado

Eres la mujer que embelesa a mi ser adorado

Tus pétalos sensuales y finos atributos

Me tienen todo el día loco y disruptos

Quisiera recoger tu rosa y tenerla siempre

En ramos de mis brazos sin que nunca se quiebren

Para poder gozar de tu hermosura extrema

Y de tu dulce fragancia que mi carne quema

Bernabé

Eterna

A veces tengo ganas de ser cursi

para decir: La amo a usted con locura.

A veces tengo ganas de ser tonto

para gritar: ¡La quiero tanto!

A veces tengo ganas de ser niño

para llorar acurrucado en su seno.

A veces tengo ganas de estar muerto

para sentir,

bajo la tierra húmeda de mis jugos,

que me crece una flor

rompiéndome el pecho,

una flor, y decir:

Esta flor, para usted.

Romualdo

Eterna

La primavera anuncia la renacencia

De la vida en aromas de gozosa esencia

Los pétalos coloridos esmaltan los caminos

Mientras el sol los calienta con sus rayos divinos

La naturaleza se viste su mejor gala

Para celebrar el renacer de su ópera sala

Coros de pájaros se elevan al firmamento

Entonando cantos de amor al nuevo movimiento

Zacarías

Eterna

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,

que son dos hormigueros solitarios,

y son mis manos sin las tuyas varios

intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos,

que me llenan de dulces campanarios,

sin ti mis pensamientos son calvarios

criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,

ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,

y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento

y la olvidada imagen de tu huella,

que en ti principia, amor, y en mí termina.

Aresio

Eterna

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente

sola, fija, sin tregua, a toda hora,

aunque tal vez el rostro indiferente

no deje reflejar sobre mi frente

la llama que en silencio me devora.

En mi lóbrega y yerta fantasía

brilla tu imagen apacible y pura,

como el rayo de luz que el sol envía

a través de una bóveda sombría

al roto mármol de una sepultura.

Callado, inerte, en estupor profundo,

mi corazón se embarga y se enajena,

y allá en su centro vibra moribundo

cuando entre el vano estrépito del mundo

la melodía de tu nombre suena.

Sin lucha, sin afán y sin lamento,

sin agitarme en ciego frenesí,

sin proferir un solo, un leve acento,

las largas horas de la noche cuento

y pienso en ti.