Rosa de primavera, fresca y jovial
Anuncias la llegada de días sin igual
Pletóricos capullos se abren a la vida
Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida
Pétalos de colores adornan los prados
Aromas primaverales embalsaman, delicados
Festejos de renuevo que acallan los desvelos
Abriendo la puerta de las dulces veladas
Como rosas en un prado, la amistad florece,
Sus raíces profundas en el alma permanecen.
Cada rosa es un lazo de confianza y lealtad,
Un regalo precioso que la vida nos da.
Las espinas de las rosas nos recuerdan la verdad,
La amistad enfrenta pruebas, pero siempre prevalecerá.
Los momentos compartidos son pétalos de alegría,
En el jardín de la amistad, florecen día tras día.
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Hay un millón de estrellas y un millón de sueños,
pero tú eres la única estrella para mi,
y el único sueño que quiero alcanzar.
La real amistad son esas rosas
Que por más que se agüen no se agobian
Dándonos su perfume y matices colores
En los días dichosos y en los de dolores
Sus pétalos constantes no se marchitan
Y con amor y empeño eternos persisten
Sembrando sus semillas de fraterno afecto
Hasta que el largo viaje toque su trecho
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
Rosas de pasión, labios encendidos
Destellos de amor, profundos gemidos
Pétalos ardientes acarician la piel
Desnudando almas, sabor a miel
Tus besos encienden la llama del deseo
Fundiéndonos en uno, eterno recreo
Amantes entregados, rosas sin fin
Celebrando la vida, hasta el último jardín
Primavera gentil, anunciadora
De esas rosas hermosas nacidas cada aurora
Colores y fragancias inundan el ambiente
Con su festejo de vida, genuino y ferviente
Luego del letargo invernal gríseo e insípido
La naturaleza estalla en gozo límpido
Todo es alegría, canto y movimiento
El renacer de la vida es su más fiel aliento
Rosa de primavera, anunciadora de la vida
Llegas después del frío del invierno aterida
Tus coloridos pétalos esmaltan los campos
Convirtiendo los prados en floridos rampos
Eres la alegría que nos trae el nuevo día
La energía que cura la invernal agonía
Celebramos tu llegada con cantos y fiestas
Porque primavera rosa, felicidad nos prestas
Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aliaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.
Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.
Yo no quiero morirme con el alma perpleja
sabiéndote distinto, perdido en otras playas.
Yo no quiero morirme con este desconsuelo
por el arco infinito de esa cúpula triste
donde habitan tus sueños al sol de mediodía.
Yo no quiero morirme sin haberte entregado
las doradas esferas de mi cuerpo,
la piel que me recubre, el temblor que me invade.
Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.
Primavera gentil, anunciadora
De esas rosas hermosas nacidas cada aurora
Colores y fragancias inundan el ambiente
Con su festejo de vida, genuino y ferviente
Luego del letargo invernal gríseo e insípido
La naturaleza estalla en gozo límpido
Todo es alegría, canto y movimiento
El renacer de la vida es su más fiel aliento
Te quiero el Amor de mi vida
Rosa de mi jardín, amada prenda
Eres el sol que calienta y enciende
Tus suaves pétalos me son apremio
A no estar un solo día sin tu lindo cuerpo
Toda mi fuerza y anhelo late por ti
Lo mío es para siempre gozar en ti
Mi existir, mi credo, mi norte y guía
Eres amada rosa para mí toda la vida
Rosa de primavera, fresca y jovial
Anuncias la llegada de días sin igual
Pletóricos capullos se abren a la vida
Naturaleza en éxtasis de gozo estremecida
Pétalos de colores adornan los prados
Aromas primaverales embalsaman, delicados
Festejos de renuevo que acallan los desvelos
Abriendo la puerta de las dulces veladas
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
La amada es la dulce rosa del jardín
Por la que el amante reza hasta el fin
Pétalos suaves como tersa seda
Por los que el galán daría todo sin leda
Por su fragancia y belleza sublime
El amante ansioso rinde pleitesía
Y en prueba de su pasión pura y firme
Por ella daría hasta la vida
En un jardín de amistad, florecen las rosas,
Símbolo de lazos que perduran a través de las brosas.
Amigos como pétalos, unidos y sinceros,
Compartiendo alegrías, penas y senderos.
Juntos hemos reído, juntos hemos llorado,
Pero nuestro vínculo nunca se ha quebrantado.
Rosas y amistades, un tesoro sin par,
Iluminando la vida, haciéndola brillar.
Pétalos de lealtad, pétalos de confianza,
Forjando un camino de esperanza.
Amigos como rosas, bellos y eternos,
Caminando juntos, afrontando los inviernos.
No cesan de entregarnos su amor y gran sustento
El bálsamo perfecto en todo abatimiento
Su consejo oportuno es como fragancia suave
La ayuda más segura que pronto nos salva
Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo como un perro que pasa,
una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana,
que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
La amistad es un vínculo emocional
Donde nos apoyamos para no caer en el fragor
Pétalos de comprensión y sostenimiento
Fuerza poderosa que es nuestro valimiento
Los amigos están siempre ahí en las buenas
En momentos plácidos o terribles melenas
Para comprender, consolar y guiar los pasos
En medio a borrascas o grandes rabazos
Los amigos son rosas en perpetua flor
Dando valiosos frutos de sabio consejo
Pétalos de afecto y calidez sin par
Permitiendo avanzar en la vida sin cesar
Soportan con nosotros las crueles cadeínas
Y las convertimos en flores y no espinas
Brindándonos su sostén, apoyo y respaldo
Para seguir la marcha sin caer al fango
¡Qué sería la vida sin rosas! Una senda sin ritmo ni sangre, un abismo sin noche ni día. Ellas prestan al alma sus alas, que sin ellas el alma moría, sin estrellas, sin fe, sin las claras ilusiones que el alma quería.
Quiero llorar porque te amé demasiado,
quiero morir porque me diste la vida,
ay, amor mío, ¿será que nunca he de tener paz?
Será que todo lo que hay en mí
sólo quiere decir saudade...
Y ya ni sé lo que va a ser de mí,
todo me dice que amar será mi fin...
Qué desespero trae el amor,
yo que no sabía lo que era el amor,
ahora lo sé porque no soy feliz.
A veces tengo ganas de ser cursi
para decir: La amo a usted con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
para gritar: ¡La quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser niño
para llorar acurrucado en su seno.
A veces tengo ganas de estar muerto
para sentir,
bajo la tierra húmeda de mis jugos,
que me crece una flor
rompiéndome el pecho,
una flor, y decir:
Esta flor, para usted.
Amigas del alma, rosas sinpar
Vuestras sonrisas son mi dulce anhelar
Pétalos de apoyo cuando el dolor llama
Alivio que el corazón reclama
Juntas afrontamos la tempestad
Resguardadas en el manto de la hermandad
Lazos eternos, amistades inquebrantables
Haciendo del camino rutas llevaderas
Rosas de primavera, frescas y joviales,
Anuncian la llegada de días celestiales.
Sus pétalos radiantes, llenos de vitalidad,
Traen consigo la dicha y la felicidad.
El jardín se viste de colores vibrantes,
Rosas danzantes, pétalos celebrantes.
La naturaleza despierta de su letargo invernal,
Regalándonos un espectáculo sin igual.
Pétalos de renacimiento, pétalos de esperanza,
Invitan a nuestras almas a una nueva danza.
Rosas primaverales, mensajeras del amor,
Llenando nuestros corazones de su divino fulgor.
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.
No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.
No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.
Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.